AGENCIAS | BARCELONA
Miguel Ángel Lotina, entrenador del Deportivo y técnico del Espanyol entre 2004 y 2006, visitó la capilla ardiente de Dani Jarque y afirmó que está impresionado por el dolor de la familia del futbolista. "Me quedo con la imagen del saludo a sus padres. No les veía desde la final de Copa (la que el Espanyol ganó al Zaragoza en 2006) y ha sido el momento más duro. Son más jóvenes que yo, así que podéis imaginar lo que se le pasa a uno por la cabeza", comentó.
Lotina, que viajó acompañado por Eduardo Domínguez, con el que también estuvo en el Espanyol, reconoció que cuando se enteró de la trágica noticia, por boca del ex jugador del Espanyol Alberto Lopo, que también acudió a los actos fúnebres de sus compañero, no pudo acordarse "en absoluto de Jarque, sólo de sus padres", y que sólo cuando vio a Lopo con la camiseta de Jarque pudo verle y darse "cuenta de todo lo que había pasado".
El entrenador del Deportivo, uno de los artífices de que Jarque se consolidase en Primera, también se mostró muy afectado por cómo vivió el Espanyol la muerte de Jarque, en el hotel de concentración de Coverciano. "Pochettino me ha contado cómo fue. Fue un momento muy duro para todos, ni siquiera me puedo imaginar cómo puede ser vivir algo así", señaló.
Al igual que la mayoría de personalidades del mundo del fútbol, Lotina admitió que la imposibilidad de comprender la muerte de Jarque hace aún más doloroso su fallecimiento: "Es difícil de explicar en un futbolista joven, un atleta. No es fácil de entender, y menos para los padres. Nosotros seguiremos con nuestra vida, pero ellos y su pareja seguirán viviendo el día de hoy dentro de 20 años, y eso es muy duro".
Lotina recomendó a Pochettino recuperar "pronto" el ritmo de entrenamientos, aunque advirtió de que para la plantilla "no será nada fácil recuperar esta pérdida".
Fuera, alrededor de 14.000 personas, según las cifras facilitadas por el Espanyol, participaron en el silencioso desfile en el que se convirtió la capilla ardiente. Desde primera hora de la mañana, el estadio de Cornellá se transformó en un enorme tanatorio coloreado por los símbolos del Espanyol y de un sinfín de símbolos de otros equipos. Todos los clubes de Primera División y la mayoría de Segunda estuvieron representados. Todos expresaron personalmente sus condolencias a la familia de Jarque y a los jugadores del Espanyol, abatidos junto al féretro de su compañero.
Presidentes, entrenadores, jugadores y directivos del fútbol español visitaron Cornellá para trasladar su apoyo al club y a la familia. No fueron los únicos, 14.000 aficionados anónimos pasaron a lo largo de las seis horas que permaneció abierta la capilla ardiente.
También jugadores que compartieron vestuario con Jarque y que ahora visten otra camiseta o se han retirado; entrenadores fundamentales en la carrera de Jarque -Paco Flores, Ramón Moya, Tintín Márquez, el propioLotina y Valverde- acudieron en persona a presentar sus condolencias a la familia.
La masiva afluencia de público y autoridades desbordó al club. Directivos y empleados, atareados en la atención de todos los visitantes, quedaron impresionados por las numerosas muestras de apoyo recibidas, desde la montaña de telegramas a la colección de coronas de flores y la increíble cantidad de visitas. "Es casi imposible enumerar a todos los representantes de clubes, estamos asombrados y conmocionados por la respuesta de la gente", admitían fuentes del club.
La explanada de la puerta 21, santuario en memoria de Jarque, quedó tapizada por las velas, los colores, las bufandas y las camisetas. El Espanyol afronta ahora el futuro inmediato entre el dolor y la incógnita. La directiva decidirá la semana próxima cuál es la mejor manera de homenajear la memoria de Jarque entre la multitud de propuestas que ha recibido.