A. B. GIORGINI | A CORUÑA
Si el compostelano Pedro Nimo consiguió ayer su principal objetivo en el maratón del Mundial de Berlín 2009, acabar; ahora le toca el turno a una promesa de la cantera gallega como es la lucense Alessandra Aguilar. A las 11.15 de hoy arranca el maratón femenino por las calles berlinesas, donde se delimitará un circuito de algo más de 10 kilómetros con salida y llegada en la célebre Puerta de Brandenburgo, símbolo de la ciudad y de toda Alemania, al que deberán completar cuatro vueltas en total.
La única baza española en esta prueba será Alessandra Aguilar, que correrá el cuarto maratón de su carrera deportiva, que inició en el cross y los 10.000 metros. Sin embargo, el objetivo de esta lucense no será contribuir a aumentar el escaso medallero nacional, en el que sólo relucen el oro de Marta Domínguez en los 3.000 obstáculos; el bronce de un incombustible Jesús Ángel Bragado en los 50 kilómetros marcha; y que espera con recelo la actuación de Natalia Rodríguez en el 1.500 femenino de hoy. La meta de Aguilar en su primer maratón dentro de un Mundial se centra más en conseguir hacer marca personal y codearse entre las mejores especialistas del mundo. Y, pese a la ausencia de las tres favoritas, Alessandra tratará de estar entre las veinte primeras, un deseo optimista al tener en cuenta que su marca personal del año (2h29.01) ocupa el número 53 en la lista de los mejores registros de 2009. La lucense se proclamó campeona del último maratón de Hamburgo y fue precisamente en Alemania donde logró su mejor marca del año. Ahora, en Berlín, espera encontrar un grupo a su ritmo para hacer un buen puesto, algo que para ella va unido a conseguir una buena marca.
Ni la actual campeona del mundo, la keniata Catherine Ndereba, ni la campeona olímpica de Pekín 08, la rumana Constantina Tomescu; ni la eterna favorita Paula Radcliffe, que no ha tenido tiempo a recuperarse de una operación en el pie derecho, estarán hoy en la gran cita berlinesa. Algo que sin duda tratará de aprovechar la atleta local Irina Mikitenko, que llega con la mejor marca del año (2h22.11), para coronarse con un oro mundial delante de su afición.