CARLOS DE TORRES | TARRAGONA
En los hospitales los heridos trataron de aplicarse el remedio que les permita seguir en carrera. El Xacobeo Galicia está entre los más afectados, con su líder, Ezequiel Mosquera, renqueante de un fuerte golpe en el tobillo, y dos de sus escuderos, Gustavo Domínguez y Gustavo César Veloso, con importantes heridas y magulladuras.
De ahí que el día después del accidente resultara más laborioso para los médicos que para los propios ciclistas. Sin embargo, los favoritos tuvieron la suerte de los campeones y no resultaron especialmente dañados, salvo en el caso del gallego.
Alejandro Valverde (Caisse D'Epargne) besó el asfalto sin consecuencias, y Samuel Sánchez (Euskaltel) se salvó de la quema. Junto a ellos evitaron el desastre el italiano Ivan Basso y el luxemburgués Andy Schleck, entre otros. Peor parados salieron los ciclistas del Astana, con el kazako Alexander Vinokourov magullado, y el estadounidense Chris Horner, que se fracturó la muñeca y será baja.
La preocupación se instaló en el Xacobeo Galicia. Su líder, Ezequiel Mosquera, cuarto en la pasada edición, amaneció con una considerable inflamación de un tobillo y no salió a entrenarse con el resto de la formación. Hoy partirá camino de Vinaroz con la esperanza de aguantar el dolor. De lo contrario, dejará la carrera, lo que sería un desastre para el equipo de Álvaro Pino, que tiene a Veloso y Domínguez con heridas de consideración.
Mientras cura sus goles, el pelotón volvió a España y los corredores destacaron la experiencia de haber vivido un ambiente apasionado por el ciclismo, con una respuesta del público "que sólo se puede ver en el Tour de Francia", como dijeron Samuel Sánchez y Valverde.
Los favoritos coinciden en que la Vuelta "empieza ahora" con el horizonte fijado en la contrarreloj de Valencia y las etapas con final en el alto de Aitana y Xorret de Catí. Será la trilogía de jornadas que empezarán a seleccionar a los hombres fuertes de la Vuelta a España 2009, los que se terminarán de jugar el podio final en la montaña de Andalucía con los altos de Sierra Nevada, Velefique y La Pandera.
Valverde espera "optimista e ilusionado" la hora de la verdad y tranquilo ante la presión. Puede ser su Vuelta y lo sabe. Y también conoce el nombre de su rival y enemigo número uno: "Será el italiano Ivan Basso, le veo muy fino".
El campeón olímpico, Samuel Sánchez, se sacude unas cuantas capas de responsabilidad: "No me veo para ganar, aunque sería capaz. Es algo que no vale con decirlo, hay que hacerlo", señaló el asturiano.
Basso, por su parte, vive al margen del ruido. De momento ahí sigue, al lado de Valverde y Cadel Evans, a 18 segundos del líder, el suizo Fabian Cancellara.
El golpe en el tobillo puede impedir a Ezequiel Mosquera tratar de mejorar el cuarto puesto de la pasada edición. De Vinokourov no existen datos de garantía y es una incógnita. De momento mantiene el tipo, pero le espera, como a los demás, la reválida valenciana.
Los hermanos Andy y Frank Schleck siguen en las quinielas. Los líderes del Saxo Bank, que cuentan con un equipo potente, han mostrado sus intenciones de emplear la Vuelta para preparar el Mundial.
La Vuelta se reanuda con la disputa de la quinta etapa entre Tarragona y Vinarós, de 174 kilómetros. La carrera vuelve al verano español. Se espera calor, pero menos ambiente. No se puede tener todo.