RAÚL GONZÁLEZ RUMAYOR | SANTANDER
El equipo cántabro se atemorizó y se entregó tras abrir Ibrahimovic el marcador, con la misma facilidad con la que anotaron luego Piqué y Messi, éste en dos ocasiones.
El Barça rondaba el área del Racing pero sin crear mucho peligro a la ordenada zaga del Racing que, una vez superado el primer cuarto de hora, dio un paso adelante y dispuso de tres jugadas de estrategia, dos faltas y un saque de esquina, todas ellas mal ejecutadas.
Pero cuando el Barcelona parecía más apagado llegó el primer gol en un saque de falta de Xavi, que abrió hacia Messi para que éste colgara al segundo palo, donde Ibrahimovic ganó en el salto a su marcador y batió de cabeza a Toño. En la siguiente jugada, el propio Ibrahimovic chutaba al poste.
El Racing estaba muy tocado y, apenas cuatro minutos más tarde, la defensa cántabra contempló como Xavi tocaba fácil para Messi y el argentino marcaba con un disparo desde fuera del área, colocado a la base del poste derecho.
El Barcelona siguió aprovechándose de la endeblez de la defensa del Racing y, con un pase de tacón de Ibrahimovic, Piqué anotaba el tercer gol. No se había cumplido la primera media hora y el Racing ya había encajado tres goles, igual que ocurrió en la primera jornada y entonces no fue ante el Barcelona, sino frente al Getafe.
Nada más comenzar la segunda parte Ibrahimovic se torció el tobillo y fue sustituido por Pedro, como también lo fue poco después Piqué por Márquez.
Todo seguía más o menos igual como se vio en el cuarto gol del Barcelona que anotó Messi en jugada personal. El argentino recorrió la frontal del área sin que nadie le entrara y acabó engatillando un zurdazo que entró por la escuadra.
Tras el gol Guardiola sustituyó a Messi, que abandonó el terreno de juego ovacionado por el público, sustituido por Iniesta.
La única acción positiva del Racing fue el golazo de Serrano con un disparo desde fuera del área ante el que nada pudo hacer Valdés (1-4). El marcador ya no se movería.