REDACCIÓN | A CORUÑA
El campo eibarrés es pequeño y muy problemático para los equipos que pretenden jugar al fútbol, bien los sabe el técnico herculino de su época de jugador del deportivo, ya que visitó este terreno de juego en numerosas ocasiones antes del ascenso a Primera División.
El Eibar es un clásico del fútbol guipuzcoano, y también de la Segunda División, categoría que perdió el pasado curso y que aspira a recuperar a lo largo de esta temporada. También es clásico el estilo de juego. Tiene un patrón muy marcador del que saca enorme provecho en su pequeño terreno de juego, en el que no existe la transición, la pelota va de su área a la del rival en un solo golpe.
Juego directo y fútbol directo en el sentido del contacto, ya que los jugadores de Viadero utilizan el físico constantemente para sacar los partidos adelante. Es una forma de jugar que se le puede atragantar al Montañeros, novato en la categoría, que además tiene el grave problema de que todavía está intentando integrar a sus futbolistas y conformar un equipo, ya que la mayoría de ellos son recién llegados al plantel del cuadro coruñés.
José Ramón tiene dos bajas en este partido, Efrén y Herbert, que siguen con el proceso de recuperación, lo que lo lleva a tener alguna duda en la alineación inicial. Ayer trabajó con los dieciséis jugadores a Bilbao, donde pernoctó el equipo, y donde aprovechó para ejercitarse por la tarde en las instalaciones que el Athletic Club tiene en Lezama. Desde la capital del Bocho viajarán directamente a Eibar, más próxima de la capital vizcaína que de San Sebastián.
La intención del equipo blanco es recuperar los tres puntos que se llevó el lugo el pasado domingo de Elviña, aunque son conscientes de que va a ser complicado debido a la forma que tiene el adversario de enfocar los partidos, la ya manida agresividad y fuerza física que aplican en cada una de sus acciones, muy propia de la mayoría de equipos vascos, especialmente del Eibar, que sólo encajó una derrota en los cuatro partidos disputados, fue en la última jornada en su visita al campo del Ponferradina (1-0). Un dato de su seguridad es que lleva tres goles en contra, y sólo cuatro a favor.