E. COBAS | A CORUÑA
En este campo marcó de falta y participó de manera directa en los otros dos tantos que redondearon la goleada del Deportivo en el campo del colista (0-3). El brasileño se sacude los elogios para hacerlos extensivos al resto de sus compañeros. "El mérito es colectivo. Todos estamos de enhorabuena", sentencia. El ex jugador del Partizan de Belgrado reconoce que se sentía "un poco ansioso por marcar" y celebra que su gol y sus centros desde el banderín de córner sirvieran para ayudar a sumar los tres puntos en Jerez: "Hoy en día las jugadas a balón parado son muy importantes. Pueden decidir los partidos, como pasó el domingo. Al míster le gusta trabajar mucho esas acciones, tanto los córners como las faltas. Puede que sea uno de los puntos fuertes del equipo".
De los ocho goles que ha marcado el Dépor en lo que va de Liga, la mitad nacieron de las botas de Juca, quien ya en la primera jornada sacó a relucir su destreza en el golpeo. Un envío suyo a la salida de una falta lateral lo aprovechó Riki para batir a Casillas. El pasado domingo el brasileño inauguró el marcador con un libre directo magistral en la ejecución, para después, en la segunda parte, lanzar sendos saques de esquina que acabaron en gol: el primero de Leandro, en propia meta, y el segundo otra vez de Riki. Apodado O Bombardeiro por su contundencia en el golpeo del balón, Juca demostró en Jerez que es capaz de combinar la fuerza con la colocación a la hora de ejecutar los tiros libres, tanto directos como indirectos: "Siempre procuro trabajar mucho ese fundamento en los entrenamientos para que luego en los partidos salga bien. Tuve la suerte de hacer un bonito gol y después encontré a un compañero dentro del área. Estoy muy contento por eso, pero sobre todo por haber sumado los tres puntos".
Lejos de sacar pecho, el mediocentro sólo piensa en "seguir trabajando" y respeta a aquellos que lo reprobaron tras la mala imagen ofrecida ante el Espanyol. "Las críticas siempre vienen cuando se tiene un resultado que no es positivo. No sólo me pasa a mí, sino a todos. Hay que convivir con eso y demostrar en los partidos lo que somos", replica el brasileño, consciente de que "muchas veces" ese tipo de opiniones "sirven para ayudar". "Sabíamos que habíamos hecho un mal partido frente al Espanyol. Hay críticas buenas y malas, y hay que saber aprovecharlas. El equipo demostró en Jerez que supo superarlas. No sé si el 0-3 fue excesivo, pero el Dépor controló el partido la mayor parte del tiempo. Creo que hicimos un buen encuentro", insiste el pivote blanquiazul.
Lotina está "muy contento" con él porque "tiene cosas muy buenas", aunque reconoce que el brasileño "aún se debe adaptar a nuestra forma de jugar". No quiere un futbolista de ida y vuelta, sino un jugador con llegada y al mismo tiempo con el suficiente rigor táctico como para dar equilibrio al centro del campo. Juca considera "normal" la apreciación de su entrenador y promete poner todo de su parte para que su aclimatación al fútbol español sea rápida. "Vengo de una liga diferente, pero creo que me estoy adaptando bien. Dentro de poco tanto yo como todo el equipo vamos a mejorar mucho porque tenemos margen para hacerlo", argumenta el centrocampista.
Dos años y medio de sequía
Hasta el gol de Juca en Chapín, ningún deportivista había marcado en Liga de golpe franco directo desde el tanto que Iago le hizo al Nàstic en Riazor, el 8 de abril de 2007. El acierto del brasileño en Jerez pone fin a casi dos años y medio de sequía blanquiazul en los tiros libres: "Me hablaron de ese dato cuando llegué al Dépor y estoy contento de haber marcado de falta. Voy a continuar trabajando y ojalá pueda hacer más goles".