AGENCIAS ROMA
La dedicatoria de una victoria por parte del presidente de un club de una categoría regional italiana a un presunto mafioso de Sicilia devolvió al primer plano de la actualidad deportiva de Italia los supuestos nexos existentes entre el fútbol y la mafia.
La decisión del presidente del Akragas, el equipo local de Agrigento (en la isla italiana de Sicilia), Gioacchino Sferrazza, de dedicar su última victoria -el 5-0 que su equipo le endosó al Sporting Arenella- a un jefe mafioso detenido hace poco ha desatado la polémica en Italia.
El mafioso en cuestión es Nicola Ribisi, de 29 años, que fue arrestado el pasado 17 de septiembre por la Policía bajo la acusación de supuesta asociación mafiosa y por estar intentando resucitar a uno de los clanes históricos de la mafia siciliana, los Palma di Montechiaro, del que está considerado el nuevo jefe.
"He dedicado la victoria a mi amigo Nicola, no al jefe mafioso, ya que yo no valoro si es culpable o inocente hasta que no haya una condena. Para mí, Nicola sigue siendo un amigo que hasta hace diez días estaba con nosotros en el estadio", explicó Sferrazza en declaraciones a la televisión privada Canale 5.
Sin embargo la actitud del directivo ha generado gran revuelo no sólo en la localidad de Agrigento, donde el jefe superior de Policía, Girolamo Di Fazio, declaró que es un hecho "gravísimo que da un mensaje devastador a los jóvenes y que tiende a dar valor a quien, sin embargo, no lo tiene" y no descarta abrir una investigación sobre el asunto, sino también en el resto de Italia, donde la prensa nacional también se ha hecho eco del caso.