RUBÉN D. RODRÍGUEZ A CORUÑA
El buen partido culminado con victoria sobre el Barakaldo el domingo descubrió una mejor sintonía entre las demarcaciones, reforzó la seguridad defensiva, entonó a Iago Iglesias en el centro del campo tanto en funciones de mediapunta como de mediocentro y especialmente consolidó como pulmón del equipo coruñés al franco portugués Julien de Sousa, futbolista que traza cualidades de jugador imprescindible en su tercera temporada en el fútbol gallego.
Con 24 años, Julien, además, vive una reválida en el Montañeros y corrobora las altas expectativas con las que llegó a Galicia por su propio pie después de jugar dos años en el Vitória de Setúbal y ser internacional luso sub 21. "Salí de Portugal con problemas y el agente que tenía me dejó tirado. Me presenté a hacer una prueba en el Fabril y me dijeron que no tenía sitio. Luego fui al Lugo y tampoco me quisieron. Llamé directamente al Montañeros y me quedé", repasa.
Aterrizó hace dos inviernos para reforzar la escuadra herculina en Tercera. Alternó tareas en la defensa y en el doble pivote y dejó tan buenas impresiones que el Ciudad de Santiago lo fichó para afrontar su debut en Segunda B la campaña siguiente. El descalabro económico del club santiagués devolvió a Julien, plenamente adaptado a Galicia en compañía de su pareja y su hijo, a A Coruña y al Monta, donde disfruta más como mediocentro y agradece "la confianza que el entrenador le da a los futbolistas, que se nota en la manera de jugar".
"José Ramón nos marca unas pautas y luego nos da libertad sin salirnos de ellas, nos pide que tratemos de disfrutar. Se nota que es una persona que conoce lo que ocurre dentro del campo", elogia Julien a su entrenador.
José Ramón ha confiado en el franco portugués para alinearlo en todos los partidos como titular y sólo lo sustituyó en la jornada inaugural contra el Zamora en el segundo periodo. El domingo pasado dio dos asistencias de gol, compaginó funciones con Iago y se entregó sin descanso a cada ayuda defensiva por el centro y las bandas.
Julien admite que su "asignatura pendiente" es el gol, ya que solamente ha marcado uno desde que debutó en el fútbol español. "Es que defiendo bastante, corro demasiado y tengo que hacer otras cosas. Esa es mi naturaleza como futbolista, la de trabajar para el equipo. Si puedo, no dudo en subir a rematar, pero hay jugadores mejores que yo para decidir con goles", justifica.
A Julien de Sousa le sorprende ahora el elevado nivel de juego que encuentra en la Segunda B española en comparación con las categorías más modestas en Francia y con la máxima división de Portugal: "En muchos aspectos no se pueden comparar un fútbol y otro, pero en España se nota que la calidad técnica y los planteamientos tácticos son muy altos en Segunda B". Y en un equipo como el Montañeros, al que en su opinión ayuda el hecho de haber coincidido con compañeros que el año pasado militaron en el Ciudad, "se puede hacer una bonita campaña".