ANTONIO GUTIÉRREZ SEVILLA
El Sevilla, lanzado con cinco partidos seguidos ganados -cuatro de Liga y el de la primera jornada de competición europea ante el Unirea rumano-, viaja a Escocia con la única idea de sumar su segundo triunfo en el torneo continental ante el Glasgow Rangers y afianzar el liderato en el Grupo G de la Liga de Campeones.
Los sevillistas se trasladan a una ciudad que les trae un gran recuerdo, pues fue en Glasgow donde conquistaron su segunda Copa de la UEFA en 2007, en una agónica final que se resolvió en la tanda de lanzamientos desde el punto de penaltis ante el Espanyol.
En esta ocasión, el conjunto andaluz cambia Hampden Park por Ibrox Park, la casa del Rangers, un estadio de cincuenta mil espectadores que se llenará con enfervorizados seguidores en apoyo del conjunto británico.
El equipo que entrena el escocés Walter Smith sacó un valioso punto en la primera jornada de la Champions en el campo del Stuttgart alemán, donde se sobrepuso al 1-0 con un tanto del argelino Bougherra, por lo que ahora espera hacer bueno ese resultado con la victoria ante el Sevilla, pues tradicionalmente el verdadero poderío escocés siempre se destaca en los partidos como local. Para este choque, el Rangers cuenta con las bajas por lesión del defensa Kirk Broadfoot, el medio Maurice Edu y el delantero Kyle Lafferty.
Los sevillistas guardan buen recuerdo de la ciudad de Glasgow, pero tiene como mal recuerdo del feudo del Rangers, pues la única vez que se midieron a los escoceses en una competición europea, fue en la Recopa de la campaña 1962-63 y salieron derrotados por 4-0. En esta ocasión el equipo del técnico Manolo Jiménez llega en un gran estado de forma, tercero en la Liga tras el contundente 0-4 ante el Athletic. El Sevilla viaja con las bajas de sus cuatro argentinos en la plantilla, Fazio, Perotti, Duscher y Lautaro Acosta; Chevantón y Tom De Mul, tampoco se desplazaron.