ANA BELICIA GIORGINI | A CORUÑA
El OAR Coruña ha vuelto a sonreír. El club regresa al sendero del triunfo tras una temporada que muchos desearían borrar de un plumazo de su historial, aunque según el veterano portero Abel Valcárcel el calvario del pasado año tras la renuncia a competir en División de Honor B por problemas económicos es una parte importante del éxito de la presente campaña. Los herculinos encabezan la clasificación con pleno de victorias tras cuatro jornadas de competición. Algo que ya ha puesto sobre aviso a los gallos de Primera División.
"Es un buen arranque de competición para el cambio que sufrimos en comparación con el año pasado. Sobre todo, al ganar a Chapela, uno de los equipos que el año pasado jugó la fase ascenso, creo que estamos sentando las bases para hacer una buena temporada", reconoce Valcárcel, una pieza fundamental en el OAR, club en el que lleva 16 de sus casi 30 años.
Este curso, el máximo exponente del balonmano coruñés no se contentará con rondar la zona media de la tabla esquivando el descenso. La madurez y el buen juego que el bloque que dirige Aguirregabiria refleja en las canchas avalan el cambio de mentalidad de la familia oarista, que ya se siente preparada para asaltar una categoría que se le escapó injustamente.
Abel, un oarista de pies a cabeza y que además de ser portero del primer equipo también es coordinador de base del club, entrenador de categorías inferiores y seleccionador infantil gallego, tiene claro que el OAR debe luchar por mantenerse en los puestos de cabeza y asegura: "Desde la junta directiva no nos propusieron ningún objetivo claro sobre el puesto en el que deberíamos acabar, ni nada por el estilo. Pero a la vista de los resultados y tal y como estamos haciendo las cosas, ya no desde la directiva ni desde la dirección técnica, sino desde la propia plantilla creemos que es un año para estar luchando por la fase de ascenso. Sería importante para el club volver a estar en una categoría que no se perdió en la pista, sino en los despachos".
El partido del pasado fin de semana contra O Porriño, con victoria para el OAR por 28-32, mantiene al conjunto de Aguirregabiria como el único invicto del Grupo A de Primera Nacional. También sirvió para afianzar la confianza del grupo, ya que una revancha deportiva siempre sube la moral.
"En el partido de Copa contra el Porriño nos faltaba gente. Era más bien un partido de pretemporada y nos sirvió para saber el nivel que teníamos. Ahora vemos que cuando estamos todos, el equipo está conjuntado y siempre muestra un buen nivel de juego. Creo que con el paso de los partidos el rendimiento irá a más", comenta el guardameta coruñés.
Según él ha valido la pena "pagar el pato de sufrir la pasada temporada al tener que tirar de gente de la casa con poca experiencia en categoría nacional". Este año el equipo está fortalecido y se muestra muy sólido en todos los aspectos del juego. Abel Valcárcel, una de las perlas del OAR y, en palabras de su entrenador, "un portero explosivo capaz de detener lanzamientos imposibles", sueña ya junto al resto de la plantilla, aunque sea algo pronto, con volver a descubrir a qué saben los grandes éxitos.