E. COBAS | A CORUÑA
Daniel Aranzubia va camino de hacer historia con el Deportivo, como en su día hicieron Paco Liaño y José Francisco Molina, los dos guardametas más emblemáticos que pasaron por Riazor junto al mítico Juan Acuña. De momento, el riojano acumula 397 minutos sin encajar gol y ya tiene a tiro el tercer mejor registro de imbatibilidad, en poder de Dudu Aouate desde la campaña 2006-07 (451 minutos). Además del israelí, sólo Liaño y Molina mejoran la actual racha de imbatibilidad. Ni siquiera Jacques Songo'o presentó un balance comparable al de ahora en la campaña 1999-2000, la del título de Liga.
Más que pulverizar marcas, lo que de verdad le preocupa a Aranzubia es ayudar a su equipo a sumar puntos: "Me encanta dejar la portería a cero, pero no por el hecho de batir un récord, sino porque el hecho de no encajar goles supone puntos directamente, y la mayoría de las veces son tres". Cinco veces mantuvo imbatido su arco en la presente Liga, y en las cinco su equipo acabó ganando. Su ex compañero Joan Verdú fue el último que consiguió batirle, en el Dépor-Espanyol de la tercera jornada. Desde entonces, ni Xerez (0-3), ni Villarreal (1-0), ni Tenerife (0-1), ni Sevilla (1-0) han sido capaces de perforar su meta. En total, cuatro partidos consecutivos con la portería intacta, una serie al alcance de muy pocos porteros en un campeonato tan competitivo como el español.
Con sólo seis tantos recibidos en las primeras siete jornadas de Liga, el Dépor es el tercer equipo que menos encaja. Sólo el Barça (3 goles en contra) y el Sevilla (5) mejoran las prestaciones defensivas del equipo coruñés, cuya solidez está siendo la clave de su gran inicio de campaña. El muro que ha levantado Lotina casi no tiene fisuras, pero cuando se abre alguna brecha ahí aparece la mano salvadora de Aranzubia. Pasó ante el Xerez, el Villarreal o el Tenerife, como tantas y tantas veces en la campaña anterior.
El pasado sábado, frente al Sevilla, tuvo menos trabajo pero cuando intervino volvió a ser decisivo. Si no, que se lo pregunten al nuevo siete de España, Álvaro Negredo. Su potente disparo al inicio de la segunda parte olía a gol, pero Aranzubia se cruzó en su camino enviando el balón a córner con un paradón, otro más de los suyos. Negredo y Aranzubia fueron rivales el pasado sábado, aunque pronto podrían ser compañeros si Vicente del Bosque decide recuperar al meta para la causa de la selección. Dice que lo está siguiendo. Ya es algo. Mientras tanto, el riojano sigue a lo suyo, escribiendo su historia y la del Dépor.