N. SOTOMAYOR
La pregunta es evidente, ¿gana el piloto o gana la máquina? Por supuesto que ganan los dos pero dado el plantel de pilotos que hoy compiten necesitan estos más a la maquina que viceversa. Ron Dennis y Frank Williams siempre lo han tenido muy claro: los pilotos son dos asalariados más de un equipo formado por ellos, ingenieros y mecánicos. Su cometido es conducir lo más rápido posible. Ingenieros y mecánicos han de dotarles del mejor monoplaza. Precisamente este ha sido uno de los muchos puntos de fricción entre Fernando y Ron durante el año que convivieron en el seno de Mclaren. El asturiano pasó de ser tratado como el eje sobre el que pivotaban todas las decisiones del equipo Renault a convertirse en un elemento más a considerar en la toma de las mismas. Yo no llevo el razonamiento al extremo de Ron y Frank pero insisto en que el piloto depende de la máquina mucho más que esta de aquel para triunfar en las carreras.
Todavía no son compañeros de equipo y Massa ya ha provocado el primer desencuentro con Fernando Alonso. No le quito razón cuando se considera una de las principales víctimas de la trama montada en Singapur 2008 para amañar el resultado del Gran Premio. Ahora bien, Felipe equivoca el tiro. Si desea culpar a alguien, que acuse a Briatore, Pat Symonds y Piquet. Felipe está en su derecho a pensar lo que quiera respecto al conocimiento y participación del asturiano en los hechos. Pero una cosa es pensarlo y otra muy diferente decirlo. Resulta políticamente poco correcto, sabiendo que en unos meses van a compartir con Fernando escudería, actos promocionales, decisiones de equipo...
El eco que han tenido sus palabras pone de manifiesto la desproporcionada importancia que se da a los compañeros de equipo del asturiano. Se teme un nuevo caso Hamilton cuando opino que lo ocurrido con Lewis no tuvo como culpable directo al inglés sino a otros pilotos que habían sido sus compañeros antes del 2007. Después de ver cómo Fernando vencía sin contemplaciones a Fisichella y Trulli o cómo Schumacher hacía lo propio con Barichello (cuando este no se apartaba), se llegó a la errónea percepción de que ningún compañero del asturiano llegaría a vencerle o, peor aún, que estaban obligados a dejarle pasar. Hamilton fue el encargado de romper esa idea preconcebida haciendo pasar a Fernando por lo que han pasado casi todos los campeones. Piquet (padre) había vencido a todos sus compañeros hasta que se tropezó con Mansell; Senna venció a Prost y Massa a Raikkonen hace un año. El que viene Ferrari contará en sus filas con dos pilotos que ya saben lo que es ganar carreras, uno de ellos mundiales. Cualquiera de los dos puede vencer y lo que espero es que ello se vea como algo normal e incluso deportivo, espero que todas las disputas ente ellos sean en la pista y con el volante, no en las ruedas de prensa y ante micrófonos.