FERMÍN ZARIQUIEGUI | PAMPLONA
Sin el poder mediático de los jugadores galácticos, sin llamar mucho la atención y sin el renombre de pertenecer a un equipo de primera fila, el uruguayo de Osasuna Walter Pandiani se ha colado, tras los dos goles marcados el domingo contra el Atlético de Madrid, en la elite de los cazagoles de la llamada Liga de las Estrellas con cinco dianas en su cuenta particular.
Lo ha hecho en su segunda juventud, con 33 años, con un trabajo entregado al bien del colectivo, pero que le está reportando también lucimiento personal en un Osasuna que, con 10 puntos en 7 jornadas, está ya a 3 puntos de los que terminó la primera vuelta la pasada temporada.
El Rifle, con los dos cabezazos frente al Atlético de Madrid, en su suerte preferida, ha alcanzado los 5 goles (también marcó contra el Villarreal, Tenerife y Valladolid), los mismos que Lionel Messi, Zlatan Ibrahimovic, Cristiano Ronaldo y Aritz Aduriz, y a uno del máximo realizador, David Villa.
El delantero charrúa se ha convertido en el referente indiscutible de Osasuna, además tras la vuelta de rosca de la pasada temporada, en la que estuvo semiapartado con José Angel Ziganda en el banquillo, hasta que José Antonio Camacho cogió al equipo tras la sexta jornada.
Pandiani, que se quedó en dos goles en su primera temporada en Osasuna, se reivindicó la pasada campaña con 11 tantos que fueron claves para la permanencia del equipo, cuando, curiosamente, también le hizo dos al Atlético en el Calderón en abril.
Si en su primer año en Pamplona prometió 18 goles, en su tercer año se limitó a pronosticar al principio del presente ejercicio que superaría los 11 goles de la pasada campaña y, al actual ritmo, tiene a su alcance superar los 14 tantos de Iván Rosado de la 2000/01, la mejor marca en la última etapa de Osasuna en Primera desde el año 2000.