AGENCIAS | SEVILLA
El Sevilla viajó a Alemania para enfrentarse al Stuttgart, un equipo que no ha pasado del empate en sus dos anteriores partidos europeos y que en la Bundesliga está situado en la zona baja de la tabla.
Los alemanes, por ello, saldrán al VfB Arena con toda la intención de reencontrarse con el triunfo, que sería el primero en esta edición de la Champions y también un paso importante para clasificarse para octavos.
El Stuttgart llega en un pésimo momento al duelo con el Sevilla, en medio de una crisis de resultados que tiene al equipo de Markus Babbel demasiado cerca de la zona de descenso, en la que no ha caído gracias a la diferencia de goles.
Se trata -con nueve puntos en ocho partidos- del peor arranque que ha tenido el Stuttgart en la Bundesliga desde 1974 por lo que, pese a que la directiva le ha dado su respaldo, es claro que Babbel está bajo presión y si mantiene su puesto es gracias el crédito acumulado en la temporada anterior, que en algún momento puede agotarse.
En la Liga de Campeones las cosas tampoco han marchado bien para el Stuttgart que ha acumulado dos empates en dos partidos -en casa contra el Glasgow y a domicilio contra el Unirea- en los que había salido al campo como claro favorito.
Las razones son múltiples. El equipo no ha podido digerir la marcha de Mario Gómez, la gran esperanza, el bielorruso Aleksander Hlbeb, no ha dado la respuesta esperada y a medida que avanza la temporada la inseguridad en la plantilla crece y eso hace que se acumulen los errores individuales.
Esa situación hace que el Stuttgart necesite urgentemente una victoria ante el Sevilla y los jugadores son conscientes de que para poder aspirar a ella necesita una clara mejora con respecto a los últimos compromisos.
"Para ganar ante el Sevilla tenemos que mejorar un 50 por ciento en comparación con el partido contra el Schalke", dijo el centrocampista Zdravko Kurzmanovic.
Los sevillistas, por su parte, han encauzado bien la máxima competición continental con sus dos convincentes triunfos, en casa ante el Unirea rumano (2-0) y en Glasgow ante el Rangers (1-4), por lo que una nueva victoria en Stuttgart sería poner al equipo virtualmente en la siguiente fase.
El equipo español, no obstante, viaja con la decepción que supuso la derrota del pasado sábado en Riazor ante el Deportivo (1-0), que cortó una racha de siete victorias seguidas -cinco en el torneo doméstico y dos en Europa-, por lo que es una buena oportunidad para volver a la buena senda, aunque el técnico Manolo Jiménez cuenta con significativas bajas por lesión en su convocatoria de veinte futbolistas.
Así, el portero titular Andrés Palop, el centrocampista Renato y el defensa Konko, con diversas dolencias físicas, se han tendido que quedar en Sevilla. A ellos se une la baja de última hora del delantero internacional Álvaro Negredo -que estaba incluido en la lista de expedicionarios-, aquejado de un proceso infeccioso que ha derivado en una hipotermia; si vuelve Luis Fabiano.