JUAN ANTONIO LLADÓS | PHILLIP ISLAND (AUSTRALIA)
El italiano Valentino Rossi (Yamaha YZR M 1) dio ayer en Phillip Island un paso de gigante para proclamarse campeón del mundo por novena vez en su carrera deportiva en tanto que la caída que protagonizó Álvaro Bautista (Aprilia) en la carrera de 250 cc le alejó casi sin opciones al título mundial de la cilindrada, que se disputarán el japonés Hiroshi Aoyama y el italiana Marco Simoncelli.
Lo mejor del fin de semana fue la carrera de campeón que protagonizó Julián Simón, que logró el título mundial del octavo de litro con una gran victoria trabajada hasta la última vuelta frente a su propio compañero de escudería, el británico Bradley Smith.
El piloto español, el campeón del mundo número doce del motociclismo nacional, supo templar en todo momento su comportamiento para controlar hasta el final la situación y cuando tuvo claro que podía y quería ser campeón del mundo, entró como un poseso en la trayectoria de su rival para superarlo y proclamarse campeón del mundo y lo que claramente se tiene que considerar el triunfo de la perseverancia de un piloto y la eficacia tecnológica de un equipo.
Stoner arrasa en Australia
En MotoGP, Rossi se encontró muy rápido con la fortuna al percatarse en la segunda vuelta de que su máximo rival en la lucha por el título mundial, su propio compañero de equipo, el español Jorge Lorenzo, cometía un garrafal error y se iba por los suelos.
El piloto italiano tiene ahora 38 puntos de ventaja, por lo que le vale con acabar a trece puntos o menos de Lorenzo el próximo fin de semana en Sepang (Malasia) para ser campeón del mundo.
La buena noticia del fin de semana fue la victoria en su regreso de Casey Stoner y lo hizo en donde más le podía gustar, en casa, en Australia, sumando así el tercer triunfo consecutivo en el circuito de Phillip Island.
Jorge Lorenzo se lo puso demasiado fácil a Valentino Rossi, pues su error -de piloto de categoría júnior, como el propio español reconoció tras la carrera -en la primera vuelta le entregó literalmente el título al italiano, que ahora puede llegar a Malasia con la tranquilidad de saberse campeón sólo con controlar al español y acabar justo tras él, algo que no ha sucedido en demasiadas ocasiones este año.
Simoncelli acosa a Aoyama
Igual o peor que se le han puesto las cosas a Jorge Lorenzo se le han puesto al toledano Álvaro Bautista en 250 cc, en donde una caída cuando iba detrás de Marco Simoncelli podría decirse que le ha hecho decir adiós a sus posibilidades al título mundial.
Cierto es que todavía tiene opciones matemáticas, pero la caída cuando era segundo se antoja un error garrafal del piloto de Talavera de la Reina, que sabía que el líder del mundial, el japonés Hiroshi Aoyama (Honda), tenía serios problemas y marchaba en posiciones bastante retrasadas.
Bautista se equivocó al forzar el rimo para dar caza a Simoncelli, que se mostró casi inalcanzable en Phillip Island y aunque regresó a la pista, la décima posición -no pudo remontar más posiciones porque la carrera fue suspendida por bandera roja por un accidente del italiano Locatelli- que ocupó le deja casi sin opciones al título mundial, que dependerá de los posibles errores que pudieran cometer sus rivales en los dos grandes premios que faltan por disputarse.