RUBÉN D. RODRÍGUEZ | A CORUÑA
El Montañeros llegará al décimo partido de Liga, el sábado en Elviña contra el Palencia, con no pocos lesionados -su número aún se desconoce- en su plantilla una vez más. Aunque los responsables técnicos del conjunto coruñés rechazan culpar de los malos resultados en el comienzo liguero a los frecuentes problemas físicos que sufren sus futbolistas, no pueden negarse a maldecir la poca fortuna que están teniendo en este apartado, que ha obligado al equipo a afrontar algún encuentro con hasta ocho bajas. Diez jugadores han tenido percances físicos de distinta gravedad en casi dos meses de competición. Golpes, duras faltas de los rivales en articulaciones sensibles, caídas en mala postura y molestias musculares rebajan el potencial del Monta en su primera experiencia en Segunda B. Tampoco ayuda a evitar la plaga de lesiones o a acelerar la recuperación de las mismas la superficie sobre la que se entrena y juega en casa el equipo, la hierba sintética de Elviña.
Luis Fandiño, preparador físico del Montañeros, entiende que hay diferentes factores que ocasionan tantas bajas: "Se producen frecuentes desequilibrios musculares entre el cuádriceps y los isquios; otros futbolistas sufren dismetrías según su anatomía; y además se dan casos de estrés o fatiga competitiva". Pero el poco adecuado tapete de Elviña es también perjudicial.
"El campo influye porque no es de última generación, su superficie es dura y afecta a la musculatura de la pelvis y los aductores. No sólo el campo en sí nos perjudica, sino tener que cambiar de superficie, ir a jugar a un césped natural después de haber estado entrenando toda la semana sobre uno artificial. Quienes más sufren son los jugadores que en su carrera no se han acostumbrado a trabajar en sintético, los que han entrenado y jugado poco en estos terrenos", explica Luis Fandiño.
La acumulación de horas de trabajo sobre un campo artificial ha incrementado precisamente las molestias musculares en la plantilla del Montañeros: las han padecido Pablo López (isquiotibiales), Capi, Borja, Pablo Fernández, Dani Bea (aductores), y Moisés Pereiro (sóleos). Otros tres jugadores se han perdido más de una jornada de Liga por roturas o esguinces en tobillos o rodillas (Ángel, Efrén y Herbert). Y un décimo lesionado, Prosi, todavía no se ha estrenado en la competición por problemas de cadera en los que recayó al poco de fichar en el equipo.
Fandiño considera que aunque algunas dolencias son "traumáticas", los jugadores "no están mostrando síntomas de desánimo o intranquilidad" y confía en que los planes preventivos que los futbolistas siguen en el gimnasio de Elviña agilicen sus recuperaciones.