R. D. R. | A CORUÑA
Si Miguel Ángel Lotina se decide a repetir once inicial mañana frente al Valladolid, Iván Pérez volverá a ocupar una demarcación en el centro del campo. El jugador santiagués debutó como titular el pasado sábado ante el Sevilla; ahora no quiere pensar que vaya a comenzar el partido en el rectángulo de juego, sino que espera a que su técnico le confirme primero que está incluido en la convocatoria. A expensas de la determinación final de Lotina, a Iván Pérez le preocupa hoy lo mismo que le incomodó hace una semana, su propio rendimiento en una categoría que acaba de estrenar. El canterano del Dépor es, sobre todo, autoexigente y crítico consigo mismo, desconoce los límites de su rendimiento en una división nueva y tan exigente a la que ha saltado desde la Segunda B, pero tiene muy claro todo lo que debe repetir y aquello que no debe volver a cometer.
"Sé que puedo dar mucho más, pero no sé cuánto aún porque la Primera División es nueva para mí", explica Iván, tan disconforme con su actuación frente al Sevilla que ni quiso ver grabado el partido por televisión para examinar sus aciertos y sus errores. Los primeros prefiere no recordarlos; los segundos no quiere dejar de tenerlos en cuenta para que no se repitan.
"Defendería como defendí, ayudando al lateral de mi banda y a los jugadores del centro del campo. Los técnicos me dijeron que estaban contentos pero también que tenía que pulir errores", repasa el jugador deportivista.
Estas deben ser sus correcciones: "Lo que no haría sería jugar el balón en zonas en las que no hay que hacerlo, donde debes buscar apoyos en vez de pases más complicados porque en esta categoría te matan. Me preocupan sobre todo las pérdidas de balón. Tuve una que casi acaba en gol del Sevilla. A veces tienes que arriesgar, pero no puedes hacerlo en el área propia ni en el mediocampo".
Iván Pérez fue titular con libertad de movimientos hace siete días en la línea ofensiva del mediocampo. Se movió más por la derecha -banda que si mañana no ocupa podría recuperar Pablo Álvarez- que por el costado opuesto, más natural para él. "En teoría empecé por la derecha pero me moví varias veces hacia el centro para orientarme con la pierna buena y retomé una posición más acostumbrada, la de mediapunta".
También Iván consideró ayer que su equipo llega pletórico de moral para enfrentarse al Valladolid. El ex fabrilista, en contra de las indicaciones que aconseja el entrenador, sí deja entrar en el vestuario a la euforia por la buena situación liguera y las cuatro jornadas seguidas sin perder, pero matiza que esa alegría tiene que estar controlada: "La euforia que tenemos en el vestuario es muy grande, pero somos conscientes de que nos puede llevar a perder la tranquilidad, la paciencia y, sobre todo, los puntos, que es lo que más nos interesa".
Iván considera que para mantener la racha positiva es primordial defender bien: "Las batallas se ganan guardando tu bandera. Nuestra portería tiene que estar a cero y luego hay que matar los partidos".