REDACCIÓN | A CORUÑA
El rebote condenó al Sondeos del Norte Maristas a la derrota en la cancha del Juventud Blas-Gon en un partido raro, sin mucha anotación, y en el que las coruñesas sufrieron por las bajas -Elena, con problemas en la rodilla, y Sara Vázquez- con las que viajaron a Aranda de Duero.
El primer cuarto fue el mejor para las herculinas, ya que acabaron sólo cinco abajo. Las jugadoras grandes les causaron muchos problemas y cedieron muchas segundas y terceras oportunidades.
Al descanso las coruñesas ya iban perdiendo de 15 puntos y el tercer cuarto, que terminó con un parcial de 5-4, tampoco ayudó. En el cuarto, con todo ya decido, se terminó de romper el partido.
Los árbitros y los tiros libres también fueron decisivos, ya que de los 56 puntos anotados por el Blas-Gon, hasta 25 fueron desde la línea de personal.