ENRIQUE ESCANDE | BUENOS AIRES
El Monumental estará repleto de público para el partido entre el River Plate y el Boca Juniors (21.15 horas, GolTV), aunque la actualidad de ambos no sea la mejor en un torneo Apertura 2009 argentino que los tiene lejos de los puestos de vanguardia.
Los dos equipos más populares del país han sufrido varios tropiezos en el comienzo de la temporada 2009-2010 y al llegar a la mitad de la competición afrontan este partido en situaciones poco felices pero con la convicción de que un triunfo los relanzará.
De esta manera, el denominado clásico de los clásicos se reinventa otra vez, como si se disputara por un título; atrae, contagia, moviliza y vende boletos como pan caliente.
El Boca Juniors era un volcán hace pocas semanas y a punto estuvo de quedarse sin entrenador por un conato de renuncia de Alfio Basile, pero ganó tres partidos consecutivos y ha quedado en condiciones de mezclarse en el grupo de equipos que aspiran al título.
En el River Plate, en cambio, la crisis es delicada porque hace siete jornadas que no gana (cuatro derrotas y tres empates), está a dos puntos del último puesto en la clasificación y en las nueve jornadas del torneo ha marcado igual cantidad de goles que los encajados.
Juan Román Riquelme, la estrella boquense, recordó que ha jugado el clásico español entre Barcelona y Madrid con el equipo azulgrana, pero aseguró que el River-Boca "es lo máximo".
La historia indica que Riquelme jugó el clásico argentino por primera vez el 25 de octubre de 1997 en el Monumental, que ganó el Boca Juniors por 1-2, y que salió al campo en la segunda parte en sustitución de Diego Maradona, que se retiró ese día.