M. CARRO | A CORUÑA
"Fue un pequeño palillo, un pequeño accidente porque los tres primeros goles fueron errores nuestros", recordó Juan Rodríguez. Tres errores que supusieron otros tantos goles de los pucelanos y la puntilla al encuentro, aunque también podría hablarse más de infortunio que de fallo en el segundo, el que llegó tras el resbalón de Lopo en el momento en que iba a despejar el balón. Su patinazo permitió al canario Nauzet batir por segunda vez a Aranzubia con comodidad. Un accidente, no un error. La diferencia está en el tipo de taco que portase en sus botas, según fuese uno u otro podría hablarse de fallo o desgracia. El central catalán lo dejó muy claro: "Llevaba tacos largos". Son los adecuados para las superficies muy mojadas. "Todos los cambiamos porque había muchas zonas del campo que estaban muy resbaladizas y bastante mal", añadió.
Lopo resbaló en la acción del segundo gol y aún lo haría una vez más, como también le sucedió a Filipe Luis. Todos estos patinazos se produjeron en la segunda parte, a pesar de disponer del calzado preparado para circunstancias tan adversas. "Había zonas del campo que estaban muy duras por arriba, pero una vez que se resquebrajaban estaban completamente empapadas", explicó Juan Carlos Valerón al término del partido. Algo muy similar había comentado también Lopo a la conclusión del encuentro de Pucela. "No era por todo el campo, sólo algunas zonas que estaban bastante mal", comentó sin intención de que sonase a disculpa porque no suele recurrir a eso.
El enfado de la mayor parte de los componentes de la zaga era tremendo por los errores. Sí por el primer y tercer goles, aunque también incluyesen el segundo en el mismo paquete. "Los tres primeros goles son evitables", declaró Miguel Ángel Lotina en la sala de prensa. Ciertamente, pero hay situaciones difíciles de prever, como lo que le sucedió a Lopo. Diferente sería que no llevase el calzado adecuado. "Todos llevábamos tacos largos", refrendó Colotto. Palabras que refuerzan las de sus compañeros y también que hasta la desgracia se vistió de blanquiazul en Pucela. Con todo, queda la lectura positiva, como hace Juan Rodríguez: "Somos humanos y nos podemos equivocar. Es preferible perder un partido por 4-0 que cuatro por 1-0".