REDACCIÓN | GIJÓN
La Mareona ya está preparada para el desembarco en A Coruña. Como estaba previsto, las 3.000 entradas que el club puso a la venta el martes se agotaron en pocas horas. Esto y la fuerte demanda existente provocaron que Manuel Vega Arango le solicitase a Augusto César Lendoiro entre 500 y 1.000 localidades más. El presidente blanquiazul le respondió con 350 nuevas localidades.
La fiebre de viajar a A Coruña puede con todo. A las nueve de la noche del día anterior a abrir las taquillas llegaron los primeros compradores. A medianoche se podría ver hasta un centenar de personas que durmieron al raso en búsqueda de las preciadas localidades.
La cantidad de gente congregada desde primeras horas de la mañana hizo que se decidiera abrir las taquillas media hora antes de lo anunciado, a las diez y media. Para muchas peñas sportinguistas la forma de reparto de las entradas supuso una molestia añadida. Acostumbrados a que el club ceda las localidades a la Federación de Peñas y que ésta las repartiese, algunos peñistas, con el viaje ya programado y pagado, tuvieron que ingeniárselas para conseguir las preciadas localidades.
Éste fue el caso de la peña Yo Solu. Los seis miembros que acudieron a la espera se hicieron finalmente con las 44 localidades necesarias para todo el colectivo. La fórmula fue sencilla. "Hemos tenido que ir convenciendo a la gente que no iba a adquirir las 4 entradas máximas por cabeza para que las fuera comprando para nosotros", explicaba Berta, una de las integrantes de esta peña.
Tan sólo un hora duraron en taquilla las localidades más baratas, veinte minutos más tarde fueron las de 50 euros las que se acabaron y minutos antes de las doce, las de 55.