NEMESIO RODRÍGUEZ | MADRID
El Madrid necesita un psicólogo. Todos están deprimidos. El entrenador, los jugadores, la directiva y la afición. Nadie se salva de la quema. Nadie quiere mirar el marcador del partido con el Alcorcón de la Copa del Rey. Derrota por 4-0 ante un modestísimo club de la Segunda B, un equipo adscrito al fútbol no profesional convertido ahora en un humilde David futbolístico que ha vapuleado al sobrado Goliat galáctico. El mundo al revés a 30 kilómetros del Bernabéu y el segundo proyecto de Florentino Pérez -250 millones de euros de inversión, la mayor en la historia del fútbol- en entredicho. Hacen bien los deprimidos en pedir perdón a los hinchas, conmocionados tras la noche horrible que les tocó vivir, asustados ante la visión de unos ídolos que no se ayudaban entre sí, que no controlaban el balón, que temblaban como flanes cuando el rival atacaba.
A la hora de buscar culpables, algunos medios cuestionan la labor del técnico chileno Manuel Pellegrini. "¡Vete ya!", tituló en portada Marca, el diario deportivo de mayor tirada. Manuel Pellegrini, contratado esta temporada después de triunfar en el Villarreal, admite que sintió "mucha vergüenza", pero negó que fuera a dimitir o a marcharse del Madrid. "Ni reciente, ni mañana, ni pasado, al revés. Esto tiene solución", dijo convencido. Al perdón por los pecados, suele seguir la penitencia, la que está soportando todo el Madrid repasando los titulares y comentarios más duros que se pueden leer en los medios tanto nacionales como extranjeros: catástrofe histórica, vergüenza histórica, dolorosa humillación, caída desde lo más alto...
Un panorama que deprimiría al más optimista. El psicólogo abre su consulta y van llegando uno a uno los directivos, entrenadores y técnicos. El próximo sábado el Madrid recibe al Getafe y el martes visita al Milan, dos partidos decisivos y que marcarán el futuro inmediato del club. De momento, Pellegrini sigue. Sus jugadores, al menos públicamente, lo respaldan. Por ejemplo, Raúl Albiol, quien ayer aseguró que el partido en Alcorcón fue "un desastre" y que los jugadores están "tristes y jodidos", pero "a muerte con el míster" para remontar este resultado y solventar con éxito los próximos enfrentamientos. "Fue un desastre, no esperábamos caer 4-0 con un Segunda B. Después de un partido así no pegas ni ojo en toda la noche", dijo.
"Sabemos que la afición está muy decepcionada, sólo podemos disculparnos y tratar de solucionarlo en la vuelta. Somos capaces de todo y de la remontada, pero antes tenemos tres partidos importantes. Llevamos unos partidos que no ganamos y se empieza a criticar todo. Sabemos que estos días van a ser de mucho palo. Tenemos que centrarnos en lo nuestro y hay que olvidarse de lo demás", añadió.
El defensa descartó que los últimos resultados se deban sólo a la baja de Cristiano Ronaldo, un jugador "importantísimo y con condiciones únicas", ya que el Madrid tiene "una gran plantilla". Cuestionado por la decisión de Pellegrini de hacer concentraciones antes de cada partido, el central aseguró que "los jugadores están contentos" con ellas y que éstas no influyen en los malos resultados. "Los errores están en otro sitio, dentro del campo", concluyó el defensa.