REDACCIÓN | A CORUÑA
El Coinasa Liceo mostró una nueva cara ayer para vencer al Igualada. Si hasta el momento los verdiblancos habían solventado sus victorias con goleadas, contra los catalanes tuvieron que sufrir hasta el último momento para llevarse el triunfo ya que a falta de dos minutos, el marcador reflejaba un 1-2 para los visitantes. Jordi Bargalló empató y Marc Gual remató de falta directa para mantener a su equipo en la segunda posición de la tabla por detrás del Barcelona.
Los coruñeses no pudieron desplegar su habitual juego ofensivo. Los delanteros salieron con la pólvora mojada y ni siquiera Pablo Álvarez, pichichi de la categoría con diez goles, fue capaz de perforar la portería defendida por Albert Balagué, muy seguro bajo palos.
Jordi Bargalló se encontró casi por casualidad con el primero, ya que metió la punta de su stick en un lanzamiento lejano de Marc Gual y la bola se coló en las redes.
A partir de ese momento, fue el Igualada el que tomó la iniciativa del choque, demostrando que no fueron una casualidad sus empates ante Reus y Vic en las dos últimas jornadas de OK Liga. Tras la reanudación los catalanes salieron en tromba e igualaron por medio de Torner. Luego Formanjé puso el 1-2.
Los herculinos tuvieron que tirar de casta para remontar, con corazón más que juego. Y de nuevo la pareja formada por Bargalló y Gual fue fundamental para la victoria.
El Cerceda, por su parte, no pudo con el Reus y cayó por 6-2.