AGENCIAS | ZARAGOZA
El Zaragoza consiguió una victoria que le sirve para romper una racha de tres jornadas sin ganar y que le da aire para intentar alejarse de la zona peligrosa de la clasificación, frente a un rival directo como el Almería. Además, el conjunto aragonés dio una mejor sensación que en los dos últimos encuentros, frente al Barcelona, y contra el Málaga en el partido de Copa.
El conjunto maño inició el partido de la misma manera desconcertante que lo había hecho en encuentros precedentes, con poca tensión y sin apenas tener la posesión del esférico ante un Almería que sí se desplegaba físicamente con intensidad. Además, cuando el equipo local era capaz de recuperar el balón jugaba con demasiada lentitud.
La primera oportunidad de marcar la tuvieron los visitantes en el minuto 4 en un remate de cabeza de Kalu Uche que salió por encima del larguero. Hasta el minuto 16 no avisó el Zaragoza, con una doble oportunidad que abortó el meta Diego Alves, que un minuto más tarde salvó a su equipo tras un cabezazo de Ayala en un saque de falta.
Espoleado por su recuperación, el Zaragoza acabó por consumar lo que parecía lógico y abrió su cuenta goleadora en el 30, por medio de Ángel Lafita, y obtuvo el segundo gracias a Rubén Martín Pulido tras una jugada de estrategia.
Cuando parecía que el equipo almeriense estaba más tocado llegó el 2-1 en un rápido contragolpe que se inició en un córner a favor del equipo aragonés y que, llevado por el veloz Crusat, finalizó Juanma Ortiz en el minuto 39.
El partido se volvió loco al inicio del segundo periodo con un juego de ida y vuelta, pero el Zaragoza se dio cuenta de que no le convenía y trató de poner un ritmo de toque y controlar el balón para evitar la velocidad de su oponente. Esto provocó un juego con menos oportunidades que en los primeros 45 minutos.