Los trabajadores extranjeros residentes en Italia, Alemania e Inglaterra tienen un régimen de tributación entre el 40 y el 45%, igual que en Francia, donde actualmente se debate sobre la exoneración de ciertas cargas fiscales a los deportista.
En Holanda, donde no hay norma específica para deportistas, los extranjeros cotizan un 42% sin tener un sueldo muy alto, aunque cuando una empresa contrata un trabajador de otro país que aporta habilidades y experiencia específicas, el 30% del sueldo está exento de gravamen.
En la actualidad los trabajadores extranjeros tributan en Italia lo mismo que los nacionales en todos los casos. En el caso de las rentas más altas para todos los ciudadanos, es decir, por encima de los 75.000 euros, la tasa fijada en 2008 es del 43%.
Los deportistas extranjeros con residencia en Alemania se rigen también por el mismo IRPF que se aplica a todos los trabajadores. Eso se traduce en un tipo impositivo del 45% para todos los profesionales que ingresen más de 250.000 euros al año.
En Inglaterra el Gobierno pretende aumentar el tipo impositivo máximo en el 50%, actualmente existe una carga impositiva (del 45%) en los salarios más altos. La medida aprobada por el gobierno laborista de Gordon Brown afectará a los sueldos que superen las 150.000 libras anuales desde abril de 2010.
Esta situación ha llevado a algunas estrellas de la Liga inglesa a buscar el modo de evitar un recorte en sus sueldos, según publicó The Sunday Times el pasado mayo cuando informó de que los asesores de los futbolistas ya habían empezado a exigir a los clubes que les pagaran su sueldo como préstamos sin intereses, lo que supondría que tendrían un nivel impositivo insignificante de sólo el 2,5%.