ANTONIO GUTIÉRREZ | SEVILLA
El Sevilla, que fue superior en la primera parte, sufrió en el segundo tiempo para empatar ante el Stuttgart debido a que jugó muchos minutos con diez por la lesión de Aldo Duscher, pero el punto sumado le da matemáticamente la clasificación para los octavos de final.
Los sevillistas, con diez puntos en su casillero y gracias al empate entre el Unirea y el Glasgow Rangers, ya se asegura la segunda plaza del grupo y tiene todo a su favor para pasar como primero.
El equipo de Markus Babbel, que no atraviesa por su mejor momento en la Bundesliga y en la competición continental sólo había logrado dos empates en las tres primeras jornadas, vino al Sánchez Pizjuán a no desaprovechar la oportunidad de seguir metido en la pelea del clasificarse para los octavos.
La formación germana mostró intenciones de ir a por el partido ante un Sevilla sin tanta presión, ya que el pleno de tres triunfos en la Champions le dejaba margen para no forzar. Quizá por ello, los locales dejaron adelantarse al rival para morder en el momento que pudieran y gracias a sus muchos recursos ofensivos.
Los problemas se incrementaron para el Sevilla en la segunda parte cuando Aldo Duscher, con escasamente diez minutos en el campo, se lesionó y, ya con los tres cambios hechos, tuvo que retirarse y dejar a su equipo con diez a falta de un cuarto de hora para el final
El conjunto germano se aprovechó de la circunstancia para apretar y lograr el empate con un golazo de Zdravko Kuzmanovic, con un fuerte disparo desde lejos, y seguir con ganas a por el segundo ante un mermado rival. El asedio del Stuttgart fue total y Julian Schieber tuvo una clara ocasión para el 1-2 a los 82 minutos, pero no acertó y dejó al Sevilla con un punto.