E. COBAS | A CORUÑA
Sergio González Soriano, el lanzador por excelencia del Deportivo desde el punto de penalti, falló ayer su primera pena máxima en partido oficial con la camiseta blanquiazul. Ya no es infalible el catalán, que hasta ayer había transformado siempre que lo intentó desde los once metros, hasta ocho veces en el campeonato de Liga. Fue la anécdota de un encuentro gris en el que el Deportivo cojeó más que nunca del lado izquierdo.
Empezó con un único zurdo en el once, Brayan Angulo, quien se lesionó y tuvo que retirarse a la media hora de juego. Le relevó un lateral derecho, Manuel Pablo, que se situó como improvisado carrilero izquierdo. La entrada del isleño hizo que el Deportivo pasase a formar con once derechos y ningún zurdo.
Contusión en la rodilla
Al término del partido el doctor Carlos Lariño aseguró que la lesión de Angulo "no parece de mucha entidad", aunque habrá que esperar al resultado de la ecografía que se le practicará para confirmar la impresión inicial. El colombiano sufre "una contusión en la cara externa de la rodilla izquierda". "Parece una simple contusión a nivel de cabeza del peroné y del gemelo externo", precisó Lariño.
Riki e Iván Pérez, que estuvieron en el banquillo, fueron los únicos zurdos que anoche se vistieron de corto, además del colombiano. Guardado faltó porque tuvo que viajar a México. Filipe se quedó fuera de la lista por un pequeño golpe. Y Angulo, el único zurdo en el once, se tuvo que retirar a la media hora. De salida Lotina mantuvo a Juan Rodríguez en la derecha y cambió de lado a Pablo Álvarez, que se situó como extremo izquierdo. Riki e Iván Pérez, que entraron en la recta final, devolvieron al Dépor presencia de zurdos naturales sobre el terreno de juego.