AGENCIAS / REDACCIÓN | MADRID / A CORUÑA
La selección de Nueva Zelanda, los Kiwis, obtuvo el billete para el Mundial de 2010 tras vencer a Bahréin por 1-0 con gol de Rory Fallon en el minuto 45, con lo que vuelve a la máxima escena intercontinental después del Campeonato del Mundo de España de 1982.
El estadio Westpac, al que los aficionados llaman "el molde del pastel", batió el récord de asistencia a un partido de fútbol en Nueva Zelanda al completar su aforo de 35.000 localidades, y las calles de Wellington se llenaron de personas celebrando la victoria.
Para Bahréin es la segunda gran decepción consecutiva, ya que hace cuatro años cayó en la repesca ante Trinidad y Tobago.
Mientras, en África se repartieron las últimas tres plazas de acceso al Mundial, una vez que ya estaban clasificadas Costa de Marfil, Ghana y la República de Suráfrica como país organizador.
El deportivista Lassad, tras la debacle de Túnez, tendrá que ver el evento por televisión, ya que su selección desaprovechó su condición de líder de su grupo en la última jornada y cayó por 1-0 en Mozambique con un gol logrado por Darío.
El delantero deportivista Lassad, que arrastraba problemas físicos durante las últimas semanas, no fue convocado por Túnez para este crucial choque, del que se ha beneficiado Nigeria, tras su vibrante victoria por 2-3 en Kenia, con un doblete de Obafemi Martins incluido, para hacerse con el billete para el Mundial.
Donde no saltó la sorpresa fue en el grupo 1, en el que Camerún logró otro pase para Suráfrica tras vencer por 0-2 a Marruecos con goles de Webo y Eto'o. Gabón, equipo con el que se jugaba la clasificación Camerún, cayó por 1-0 en Togo con un gol de Ayite.
Egipto y Argelia, al desempate
El duelo entre Egipto y Argelia llegaba marcado por los lamentables incidentes vividos el jueves en El Cairo, cuando el autobús de la selección de Argelia se dirigía a su hotel de concentración desde el aeropuerto y fue apedreado. El altercado provocó heridas a varios de los jugadores argelinos.
En el encuentro de ayer Egipto lo tenía complicado, pues debía ganar por dos o más goles. Al final, en el minuto 95 de partido Meteab logró el 2-0 que rescataba a los egipcios y forzaba un partido de desempate entre ambas selecciones, de donde saldrá el último equipo africano que viajará a Suráfrica.