AGENCIAS | SANTIAGO
Un Xacobeo imparable consiguió en el Multiusos Fontes do Sar la tercera victoria consecutiva de la temporada por 83-66 ante el Unicaja, que ya acumula seis derrotas sobre siete posibles. La victoria santiaguesa se produjo gracias al gran acierto local desde el perímetro y pese a las lesiones de los dos primeros pívots del equipo.
El partido empezó mal para los de casa ya que a los dos segundos Taquan Dean ya había metido un triple directamente con un pase desde el salto inicial. Sin embargo, la alegría les duró poco a los visitantes porque Terry le sacó dos faltas consecutivas a Jiménez que además de relegarlo al banquillo le dieron cinco tiros libres, que metió.
Una buena actuación de Mike Higgins, que aumenta de nuevo el récord de veteranía en la liga, llevaba al Obradoiro en volandas, pero cuando fue al banco con la segunda falta provocó un parcial de 2-6 con el que Unicaja casi rompe el partido hasta 1.30 para el término del primer periodo.
Fue entonces cuando Vaileiadis y Stanic metieron dos triples consecutivos y después el base, una canasta imposible sin mirar el aro que puso al equipo por delante (21-20) gracias a un parcial de 8-0, para empezar el segundo periodo 23-20.
Los siguientes 10 minutos fueron perfectos para el Xacobeo, que siguió aumentando la distancia en el marcador gracias a 15 tiros libres, de los que metieron 12, frente a los tres de cuatro del rival.
Además, Jiménez hizo la tercera falta casi según salió y se fue al banco con solo 2.18 jugados que le pesaron mucho a su equipo, con las importantes bajas de Jeter, Saúl Blanco y Printezis, además de Freeland, que jugó con un dedo roto.
A falta de 32 segundos cuando, con el marcador 39-29, se fue la luz del pabellón debido al temporal y se detuvo el partido durante unos minutos. Volvió a pasar lo mismo a falta de 5.10, cuando mejor estaban los de Curro Segura.
En la reanudación, la afición local se llevó un susto cuando Terry saltó a por un rebote y en la caída se torció el tobillo cuando iba con 20 de valoración y 13 puntos y era el mejor jugador de su equipo.
Aun así, el grupo tiró de casta y en el tercer minuto Stanic enchufó un triple. A continuación, otro de Manzano y, después, Vasileiadis convirtió un tiro de dos que puso al equipo 20 arriba (54-34) en el ecuador del cuarto.
El intercambio de canastas fue constante después del parón por la iluminación y el último cuarto comenzó con 63-45 con un Unicaja muy enchufado que recortó la distancia hasta los 12 puntos (68-56) a 5.54 para que acabara el partido con un parcial de 0-7 y un quinteto muy metido en el juego.
Pero la línea de 6,25 estaba ahí y, como hizo durante todo el partido, el Xacobeo la aprovechó hasta la saciedad con hombres como Vasileiadis, Bulfoni y Terry que a dos minutos tenían otra vez el marcador en más 19. Los visitantes despertaron tarde y la remontada nunca llegó.