REDACCIÓN | A CORUÑA
Los penaltis sentenciaron a la selección española en su debut mundialista frente a Japón. El equipo de Joaquín Alonso inició el campeonato sin su principal jugador, Ramiro Amarelle, pero sus compañeros dijeron que no habían notado su ausencia pese "a la importancia que tiene para el equipo", según Roberto, el portero.
El combinado español empezó con ventaja en el marcador, pero rápidamente se vio por debajo, para volver a colocarse por delante con un gol de ventaja, con el que llegó al último tercio del choque, pero no le bastó ya que los nipones forzaron la prórroga, en la que se pusieron con ventaja hasta que Wallo estableció las tablas que condujeron a los penaltis. Nico y Juanma marcaron sus lanzamientos, pero el joven Kuman erró el suyo.