AGENCIAS | MÉXICO
El mexicano Antonio de Nigris, fallecido de un infarto a los 31 años en Grecia, brilló como un delantero infatigable que peleaba todos los balones, cualidad que le llevó a clubes de Brasil, Colombia, España, Grecia y Turquía.
Nacido en 1978 en Monterrey (México), el Tano de Nigris dejó a su paso estampas imborrables de fútbol, como el gol que le anotó a Brasil con la selección mexicana en 2001 o el penalti convertido para el Once Caldas de Colombia en la Copa Intercontinental 2004.
Desde su debut en 2000 con el Monterrey, bajo la dirección del técnico Benito Floro, de Nigris portó la camiseta de doce equipos -entre ellos el Villarreal y el Polideportivo Ejido-, hasta su muerte repentina en Grecia, donde jugaba para el Larisa.
En el fútbol mexicano, el Tano dejó para los récords un total de 40 goles con sus equipos y cuatro más con la selección mexicana, cuya camiseta portó en 16 partidos.