ANA BELICIA GIORGINI | A CORUÑA
Víctor de la Fuente Rodríguez (14-06-1981) vivirá un derbi coruñés desde el otro lado. Su equipo, el Beirasar Rosalía, recibirá mañana a su ex familia, la del Leyma Básquet Coruña, que prescindió de sus servicios al final de la pasada temporada. Ahora, como base titular del conjunto compostelano en la Adecco Plata, Zoro, como le conoce la afición coruñesa, reconoce que el cambio de aires le ha sentado bien por muy duro que fuese en un principio.
-Llega el derbi coruñés con los dos equipos muy igualados y en la zona alta de la tabla, ¿se esperaba una situación así a principio de temporada?
-Yo contaba con que Coruña estuviese arriba. Creo que ha hecho una plantilla muy compensada y muy larga y su objetivo es estar arriba. El nuestro, es intentarlo. Tenemos una plantilla nueva, muy joven y sabíamos que nos iba a costar. Poco a poco vamos consiguiendo cosas, pero hasta que consigamos pasar con los seis de arriba y sepamos que la permanencia está asegurada no habremos logrado el objetivo. De momento, estamos contentos con nuestro trabajo.
-En este año al Leyma se le dan mejor los partidos de fuera que los de casa, ¿eso le preocupa?
-A ver si por ser en Galicia se les da como en casa. Pero hablando en serio, creo que eso es sólo anecdótico a principios de liga. No ganaban en casa porque tenían esa necesidad de ganar y de cumplir ante su gente, pero tienen equipo para ganar tanto fuera como en casa y son igual de peligrosos. Puede que ahora tengan más confianza a la hora de jugar fuera, pero nosotros venimos de enlazar dos victorias en casa y estamos más seguros con nuestro juego, porque al principio nos costó un poco adaptar a los jugadores americanos. La idea que tengo yo es que será un partido muy igualado y muy disputado; son dos entrenadores que preparan muy bien los partidos y muchos jugadores nos conocemos unos a otros.
-¿Cuál cree que será la clave del partido?
-Me imagino que la defensa. Las últimas jornadas nosotros éramos la defensa que menos puntos recibía y a Antonio (entrenador del Leyma) le gusta prepara mucho los partidos e intentar dejar al rival con el menor número de puntos posibles. Los dos equipos nos conocemos mucho. Hemos jugado en pretemporada, ellos ven nuestros vídeos todas las jornadas porque cogen al rival que nosotros dejamos, y los dos sabemos a qué juega el otro. A parte de la mejor defensa, las diferencias estarán en las individualidades y los destellos que calidad en el uno contra uno.
-Este año es titular en el Rosalía, algo que no ocurría en el Leyma. ¿Cree que ha progresado con el cambio de equipo?
-Como oportunidad deportiva sí, no tengo ninguna duda. Quizá cuando supe que no seguía en A Coruña fue una sorpresa y es duro que te digan que no cuentan contigo, pero son ciclos que hay que cumplir y no me arrepiento de haber fichado por el Rosalía. Deportivamente estoy encantado, estoy jugando muchos minutos y ayudando mucho al equipo, creo, y lo mejor es que el entrenador me da confianza para hacer muchas cosas que en A Coruña, después de muchos años, había dejado de hacer. Los cambios, a veces, son dolorosos pero son buenos. Esto es baloncesto profesional, un día estás aquí y al siguiente, en otro; no hay que tener rencor a nadie.
-En verano quería demostrarse a sí mismo que valía para jugar en Plata y también a los demás, ¿lo ha conseguido?
-Lo que quiero, principalmente, es ayudar a mi equipo. Han hecho un apuesta fuerte por mí, porque me ficharon como primer base del equipo y eso es un responsabilidad. Por eso quiero demostrarle a mi entrenador, que fue quien apostó por mí, en primer lugar que puedo jugar en esta categoría; y en segundo lugar, a mí mismo, y creo que lo estoy haciendo. Luego son, simplemente, ganas de demostrar que puedes estar ahí, como tiene cualquier deportista profesional.
-Después de muchos años recibiendo a los nuevos como uno de casa, ¿le ha costado adaptarse a otro vestuario?
-El vestuario es un lujo, porque es gente muy joven y yo nunca había vivido la situación de ser el segundo más mayor del equipo. Eso quizás fue lo que más me costó. En A Coruña siempre fui de los más jóvenes y aquí, hasta que ficharon a Legasa, era el capitán, el mayor. Eso te da responsabilidad, tener que dar ejemplo a chavales de 20 años, algo que hasta ahora no había tenido que hacer. Pero son muy trabajadores, obedientes y con ganas de aprender, pero sí que me costó un poquito ser el veterano y tener que ayudar a chavales para adaptarnos a la categoría cuanto antes.