ADRIÁN CASTRO A CORUÑA
La NBA ya tiene su primera sorpresa después de una cantidad de partidos razonable para empezar a sacar las primeras conclusiones. Pese a la última derrota cosechada ante los Hornets (88-96), los Atlanta Hawks se han aupado al liderato de la Conferencia Este con un balance de once victorias y tres derrotas, tras encadenar una racha espectacular de siete triunfos consecutivos. Además, han hecho del Phillips Arena de Atlanta un feudo inexpugnable donde los Hawks están basando su éxito actual.
Poco a poco, la franquicia georgiana vuelve al elenco de elegidos de la NBA. Los Hawks han ido mejorando en cada una de las cuatro últimas temporadas para el año pasado vencer en una eliminatoria de playoffs por primera vez después de una larga década de sequía.
Ahora el objetivo de la franquicia es seguir dando pasos al frente después del gran cuarto puesto en el Este logrado la pasada campaña y poder acercarse más a las últimas rondas de playoffs.
Lo cierto es que, pese al ocaso de las últimas décadas, los Hawks son un equipo que han sido campeones de conferencia en cuatro ocasiones y campeones de la NBA en una (1958). Eso sí, por aquel entonces los Hawks tenían su sede en San Luis, donde atravesaron sin duda la mejor etapa de la franquicia en las décadas de los cincuenta y sesenta. Ese único anillo logrado en el 58 se lo arrebataron a los míticos Boston Celtics del gran Bill Russell, a los que derrotaron en la final por 4-2.
Ahora, medio siglo después y a muchos kilómetros de San Luis, en Atlanta se están asentado los cimientos de un proyecto que aspira a volver algún día a codearse con los grandes de la liga.
Con una plantilla a la europea, sin grandes figuras pero con un buen puñado de magníficos jugadores, los Hawks son un equipo con recursos y que aporta un gran despliege físico a sus encuentros.
Hasta 6 jugadores sobrepasan la barrera de los diez puntos, algo de lo que sólo equipos como los Suns o los Celtics pueden presumir. Joe Jonhson lidera desde el perímetro al equipo, con casi 23 puntos, cinco asistencias y cinco rebotes por partido, junto a Josh Smith y Al Horford comandando el juego interior, con Mike Bibby dirigiendo al equipo y con Marvin Williams como alero fuerte. Un quinteto base que ha iniciado los catorce partidos que los Hawks han disputado hasta la fecha y que cuenta con Jamal Crawford como uno de los mejores sextos hombres de la liga (16.7 puntos, segundo máximo anotador en Atlanta) y con jugadores como Pachulia y Evans que completan la principal rotación de los Hawks.
Celtics, Cavaliers y Magic tendrán este año a un nuevo competidor que aspira a colarse entre los primeros, y que seguro animará todavía más los playoffs en el Este.