AGENCIAS PARÍS
El que fuera capitán de la selección francesa Zinedine Zidane defendió a quien ocupa ahora ese puesto, Thierry Henry, porque considera que son exageradas las críticas contra él por el gol que facilitó a su compañero Gallas, tras controlar con la mano, en el partido definitivo de la repesca contra Irlanda.
"Thierry Henry no es un tramposo, aunque cometió una falta grande (...) no hay que cargar las tintas contra él", dijo Zidane en unas declaraciones emitidas por la emisora France Info.
Reconoció que la mano del delantero del Barcelona, que originó el gol que calificó a Francia para el Mundial de Suráfrica "es difícil de aceptar para los irlandeses" que lo encajaron y se han quedado fuera de la competición, pero que "ocurre muy a menudo en el campo de fútbol".
"Creo que se exagera un poco", concluyó al defender a Henry porque pese a que lo que hizo "no está bien, el juego es así. A veces es para ti y otras contra ti".
El capitán de la selección francesa, que el pasado sábado jugó con el Barcelona en San Mamés, fue silbado cuando entró en el campo como suplente en la segunda parte por el público de Bilbao.
Henry había señalado el pasado viernes que la mejor solución a la polémica de su gol sería volver a jugar el partido entre Francia e Irlanda, en un comunicado publicado después de que la FIFA ya hubiera descartado esa posibilidad pedida no sólo por las instancias deportivas irlandesas, sino también por las autoridades políticas del país.
Henry controló por dos veces con su brazo izquierdo la pelota, tras partir en posición de fuera de juego, para pasársela a su compañero Gallas, que cabeceó en el área pequeña el gol del empate del partido de vuelta de la repesca. El choque estaba próximo a llegar a los penaltis e Irlanda se quedó sin tiempo de reacción, tras igualar la eliminatoria con un tanto de Robbie Keane.
Algunos críticos han querido ver en esa declaración del futbolista francés una maniobra para salvar la cara y hacer frente al aluvión de reproches que le han llovido desde el partido contra Irlanda, con el daño que eso representa para las marcas comerciales que utilizan su imagen.