AGENCIAS | BUCAREST
El gerente general del Unirea Urziceni, Mihai Stoica, ha calificado el encuentro contra el Sevilla como "el partido más importante desde la Revolución que acabó con el régimen comunista en 1989".
Una victoria en el estadio de Ghencea podría clasificar al modesto equipo rumano para los octavos de final, una gesta absolutamente inverosímil hace sólo tres años, cuando el Unirea debutó en la primera división de Rumanía.
En la última jornada, un gol de Marius Onofras en las postrimerías del partido en casa contra el Rangers permitió al Unirea empatar (1-1) y mantener la mejor opción de clasificación por detrás del Sevilla. Con su goleada por 1-4 en Glasgow una fecha antes había presentado su candidatura para pasar a la siguiente ronda.
Basado en una ciudad de sólo 17.000 habitantes, el Unirea se presenta a la final de mañana después de ganar en Liga a domicilio al Inter Curtea de Arges.
Los hombres del ex internacional del Chelsea Dan Petrescu deberán hacer valer ante un Sevilla muy superior las armas que le han llevado al segundo puesto del grupo: orden defensivo y coherencia en la salida al ataque.
"Si dependemos del último partido contra el Stuttgart (a domicilio), no tendremos ninguna opción", declaró Petrescu para motivar a sus jugadores.
"Si queremos clasificarnos tenemos que hacerlo contra los españoles", manifestó el arquitecto del milagro del Unirea, que ofrecerá de su bolsillo 2.000 euros a cada jugador en caso de victoria.
La presencia de uno de los clásicos del fútbol continental en el último lustro y la marcha ejemplar de los locales en la liguilla atraerán a más público al estadio del Steaua, donde el Unirea ha jugado sus dos partidos europeos como local por no cumplir su campo los requisitos exigidos por la UEFA.