AGENCIAS | NICOSIA
El Atlético de Madrid dio un paso importante hacia la Liga Europa con un triste empate frente al Apoel, en un duelo que prolongó sus dudas y su sequía de triunfos esta temporada en la Liga de Campeones, en la que completó otro partido demasiado irregular.
Aún así, tiene más cerca el billete para la antigua Copa de la UEFA a falta de una jornada, en la que dependerá de sí mismo en su choque contra el Oporto en el Vicente Calderón y en la que podría asegurar el tercer puesto del grupo incluso con una derrota si el equipo chipriota pierde con el Chelsea.
Tampoco brilló el Atlético, que necesita muy poco para complicarse un partido. Da igual la teórica inferioridad de su contrincante, esta vez el Apoel, porque concede tantas facilidades en defensa que cada ataque rival, es un ofrecimiento hacia su portería, como evidenció a los cinco minutos del duelo.
Una acción por la banda de Alexandrou, con un centro raso al área pequeña ante Ujfalusi y Juanito, y un remate del ex delantero del Cádiz Mirosavljevic, solo a la espalda de Perea, castigó a los rojiblancos con el 1-0. Demasiada ventaja para cualquier rival, aunque sea el Apoel, un debutante en la Liga de Campeones, el actual quinto clasificado de una Liga menor en el fútbol europeo, porque el Atlético ha agotado su margen de decepciones en este comienzo de curso.
Le tocaba remontar al conjunto rojiblanco, consciente de que enfrente no estaba un contrincante técnico, pero sí correoso, férreo y contundente hasta que una jugada de Agüero generó el gol de Simão.