AGENCIAS | OPORTO
Un gol de Nicolas Anelka tumbó la resistencia del Oporto, en un apático duelo que asegura a los ingleses el primer puesto del grupo y deja a los portugueses como segundos clasificados.
Chelsea y Oporto, ya clasificados para los octavos de final, saltaron al campo para jugarse el liderato, motivación que, sin embargo, se tradujo en una actitud de desgana generalizada, sobre todo durante el primer tiempo.
El líder de la Premier League, un conjunto musculoso y bien trabajado tácticamente, quiso anestesiar el partido frente a un campeón luso que sorprendía por su alineación, en la que el internacional brasileño Hulk, una de sus estrellas, se quedaba en el banquillo en beneficio del extremo portugués Silvestre Varela.