Jesús Manzano, ex ciclista del Kelme que en 2004 denunció el dopaje en el ciclismo desde su experiencia propia, señaló respecto a la detención del médico Walter Viru en la redada antidopaje que "a cada cerdo le llega su San Martín" y se mostró extrañado por el hecho de que "haya seguido ejerciendo tras la operación Puerto".
"No me sorprende nada, ya lo tenían que haber cogido antes, estaba tardando en caer. Lo raro es que haya seguido ejerciendo después de la operación Puerto. A cada cerdo le llega su San Martín", señaló el ex ciclista del Kelme.
Manzano, que en su día explicó que en dicha operación "había gente importante" también de otros deportes, no dudó en que si el nombre de Paquillo Fernández salió a la luz "es porque está".
El ciclista explicó que Viru guardaba bolsas de sangre sin identificar en su consulta para las transfusiones. Una de aquellas prácticas casi terminan con la vida del corredor cuando se hallaba dentro de un tren camino de Madrid. Y en aquel 2004, la suerte visitó a Viru en forma de lotería, con un premio de 200.000 euros.
Los tropiezos de Viru no se centraron solo en Manzano, quien en 2003 sufrió un desfallecimiento en el Tour cuando marchaba escapado junto a Virenque en una etapa de montaña. En aquel Tour, J. Pascual Llorente dio positivo por EPO y el Kelme al completo se retiró de la Vuelta a Portugal porque todos se sintieron indispuestos.
Aunque Viru había trabajado con Fuentes en el Kelme, la intervención policial de la operación Puerto se centró en Madrid y no en Valencia y el peruano se libró de una implicación superior a la sospecha. Pero este martes fue detenido y le incautaron decenas de historias médicas de deportistas con tratamientos más que comprometidos.