E. C. | A CORUÑA
El Deportivo recibirá al Fútbol Club Barcelona el próximo sábado (22.00 horas) con el ambicioso objetivo de cerrar el primer tercio de campeonato con 28 puntos en trece jornadas, un registro hasta ahora inalcanzable en toda la historia del equipo coruñés en Primera División. El líder, que sigue sin conocer la derrota, llegará al estadio de Riazor reforzado por su trabajada victoria del domingo frente al Madrid. Será una dura prueba para la escuadra de Miguel Ángel Lotina, quien a base de humildad ha conducido a su equipo hasta la zona noble de la clasificación. Nadie ha sido capaz de derrotar al Barcelona en lo que va de Liga, pero el viento sopla más que nunca a favor y si los tres puntos se quedan en Riazor el Dépor haría historia a lo grande, nada más y nada menos que superando al todopoderoso Barça del triplete. Una misión complicada, aunque no imposible.
Ni los aficionados más optimistas pensaban cuando empezó el campeonato que su equipo se plantaría en el mes de diciembre con la posibilidad de establecer un récord sin precedentes: 28 puntos en trece jornadas. Ni el Superdépor de Bebeto, ni el Dépor campeón de Liga, ni aquél que acarició una final de Champions. No hay antecedentes para lo que ahora está al alcance. Puede que hace unos años el club tuviera más medios y una plantilla mucho más amplia y talentosa, pero jamás el Dépor fue capaz de iniciar una edición liguera arañando 28 de los primeros 39 puntos en juego. Como mucho, logró 27 (2000-01, 1999-2000, 1996-97 y 1992-93). Nadie ha superado ese listón, pero el próximo sábado podría caer ese récord, siempre y cuando el equipo blanquiazul sea capaz de conseguir su cuarto triunfo consecutivo. Viene de ganar al Getafe (0-2), Atlético (2-1) y Racing (0-1) y quiere ampliar la racha.
Pese a la privilegiada situación de su equipo, Miguel Ángel Lotina sigue fiel a su discurso del día a día. El técnico apela al trabajo por encima de todo lo demás hasta tal punto que lo que menos le preocupa a estas alturas es el puesto que ocupa el Dépor en la clasificación. "Llevo sin mirar la tabla más de un mes. No me hace falta porque lo que me deja satisfecho es lo que veo en el campo", asegura el entrenador, consciente de lo mucho que han tenido que sudar sus futbolistas para codearse con los grandes. El último ejemplo fue el pasado domingo en El Sardinero, donde el equipo coruñés se impuso a base de oficio, casta y mucha solidaridad en tareas defensivas. "Cada punto que tenemos lo hemos peleado", recuerda Lotina. Mire o no la clasificación, el vasco sabe que está ante una gran oportunidad, la de inscribir su nombre con letras de oro en la historia del Deportivo.