O. Marsella 1 madrid 3
LUIS MIGUEL PASCUAL | MARSELLA
El Madrid se aseguró el primer puesto del grupo C y la garantía de evitar a varios pesos pesados en octavos de final tras salvar el prometido infierno marsellés e imponerse al Olympique gracias a un brillante Cristiano Ronaldo.
El Madrid dominó un partido en el que sólo un descalabro lo eliminaba de la máxima competición europea y en el que le hizo falta muy poco para marcharse del Velódromo con una victoria trabajada y lograda con chispazos de genio.
En particular de Ronaldo, que volvió a hacerse con las riendas del equipo para mostrar que los dos meses de ausencia son ya pasado y que ha regresado para volver a tirar del carro madridista.
El portugués marcó dos tantos e iluminó a un Madrid que no siempre supo controlar al partido. Sus apariciones fueron una amenaza constante, ayudado por un gran Marcelo, rápido e incisivo, a quien faltó el premio del gol.
El Marsella se lamentará de no haber podido lograr una victoria que, dado el empate del Milan en Zúrich, lo habría clasificado.
El infierno marsellés se congeló a los cinco minutos, el tiempo que tardó Cristiano Ronaldo en marcar el primer tanto madridista. Lo hizo de un lanzamiento de falta desde 30 metros, un balón envenenado, cargado de mala intención que encontró la escuadra de Mandanda.
Mudo el Velódromo, condenado el Olympique a una gesta todavía más épica, el partido parecía muerto. Y lo habría estado de no ser porque ni el Madrid supo dormirlo ni el Marsella se dio por vencido y se lanzó en busca del área de Casillas.
Y lo logró seis minutos más tarde con una internada por la izquierda de Taiwo que centró al área. A bocajarro remató Brandão de cabeza pero Casillas detuvo el disparo. El despeje de Albiol cayó a los pies de Lucho que lo envió a la red.
El tanto dio fe a los marselleses mientras la grada celebraba el gol de Zúrich ante el Milan y el Olympique se lanzó al ataque. Brandão dispuso de un par de ocasiones, pero demostró que le falta técnica. El público se lo recordó cuando fue cambiado con una sonora pitada.
Mientras el Marsella se estiraba, el Madrid aprovechaba los huecos y creaba dudas en la defensa marsellesa. Pudo agrandar el marcador Marcelo tras recibir un taconazo de Ronaldo.
Un tiempo aguantó el Marsella, igual que en el Bernabéu, porque la segunda mitad fue blanca. Albiol marcó el segundo a la hora de partido. Le quedaba un golpe de rabia al Marsella, que se lanzó al ataque. En el minuto 66 Casillas cometió un penalti incontestable . Lucho lo lanzó al larguero y ahí se acabó.