RAMÓN OROSA | BARAKALDO
El brillante Regal Barcelona de esta temporada no encontró rival en su visita al Bizkaia Arena y arrolló al deprimido Bizkaia Bilbao Basket por un claro y contundente 65-87 que no acabó de reflejar del todo la enorme superioridad visitante.
El equipo de Xavi Pascual fortaleció su ya poco cuestionado liderato de la ACB mostrándose en Barakaldo casi en estado de gracia, muy fluido en el juego, acertadísimo en el tiro y con buena parte de sus grandes estrellas -Ricky Rubio, Juan Carlos Navarro, Erazem Lorbek y Fran Vázquez- a pleno rendimiento. En ese estado de forma, el Bizkaia de las últimas jornadas, en puestos de descenso e incapaz de hacer frente a las enormes expectativas creadas, no pudo ser el complicado enemigo de campañas anteriores en las visitas del Barça a Bilbao.
Aun así, el conjunto de Txus Vidorreta peleó lo indecible -contra el rival y contra su propio desacierto- para evitar la paliza que se veía venir casi desde el principio. De haber bajado los brazos, los guarismos hubiesen sido escandalosos. En esa dinámica no resultó sorprendente el 25-43 al descanso y que tras él la única incógnita relevante fuese la diferencia final, que se quedó el 22 puntos (65-87) tras haber sido dos veces de 25 (44-69 y 58-83). Tampoco fue novedad que Marko Banic resultase el único sostén de los locales, que vivieron de él casi hasta el final, cuando, ya con todo decidido, se fue al banco para recibir el reconocimiento de la grada del Bizkaia Arena.