RUBÉN DARÍO RODRÍGUEZ ENVIADO ESPECIAL A ZARAGOZA
El Deportivo pone a prueba la integridad de su propuesta futbolística después de tres jornadas sin ganar pero sin caerse de las plazas de competición europea ante el rival que más vertiginosamente ha bajado peldaños hasta posiciones de descenso, el Zaragoza. La Romareda acoge desde las cinco de la tarde un duelo marcado por las urgentes necesidades del equipo local, que en las últimas seis jornadas no solamente ha perdido cinco partidos, sino al técnico con el que empezó la Liga, Marcelino, y al presidente con el que bajó y subió de categoría, Eduardo Bandrés, y que hoy se enfrenta a un Deportivo menos apremiado por la falta de puntos pero obligado a volver a sumarlos de tres en tres si quiere consolidar su condición de sólido aspirante a recompensas continentales.
El cuadro de Miguel Ángel Lotina quiere evitar ante todo la posibilidad de convertirse en medicina para un agonizante Zaragoza. Más bien se propone ahogarlo o echar sal sobre sus heridas en el despegue competitivo de un 2010 cargado de citas ligueras y coperas y cuya exigencia ha motivado que el técnico blanquiazul concentre a sus jugadores durante más de media semana alejados de A Coruña. El miércoles saltará el Dépor al escenario de Copa en Valencia, pero esta tarde debe ofrecer en La Romareda y en la Liga la sensación de que es un conjunto superior al Zaragoza.
Con veinte jugadores en la expedición, incluido Lassad para completar su proceso de recuperación, y con aquellos que durante la semana se encontraron indispuestos como Sergio, Zé Castro o Lopo, Lotina no desea otra cosa que su bloque conserve su equilibrio, su sacrificio y solidaridad. Le gustó el aspecto que tuvo el equipo en el último partido, contra el Valencia en Riazor, y podría darle continuidad en otro episodio liguero con la vigencia de un dibujo 1-4-2-3-1 en el que Juan Carlos Valerón y Adrián, a los que elogió personalmente, actuasen como mediapunta y delantero respectivamente, con Riki recuperado en la recámara.
Enfrente, el Zaragoza, carente de los hombres de ataque que anhela y que buscará en el mercado invernal, mastica como puede diversos disgustos y ni siquiera el reencuentro de Lafita con los que fueron sus compañeros hasta la primera jornada de Liga salpica de morbo el encuentro de hoy.