A. B. G. | A CORUÑA
El Leyma Básquet Coruña quiere comenzar el año tan bien como cerró 2009. Pero el reto de hoy requiere de los coruñeses un estado físico y mental intachable, algo difícil de conseguir después de jugar cinco partidos en un mes. Intentar asaltar la fortaleza del líder, el Lobe Huesca -el conjunto que más anota de la liga y que sólo ha perdido un encuentro en casa-, es un propósito de año nuevo un poco osado, pero factible para un equipo que ya plantó cara a los máximos favoritos del grupo A de la Adecco Plata en una cancha ajena. En su visita a A Coruña, las goteras de la Polideportiva hicieron impracticable la cancha y el partido se disputó en el Ventorrillo, con victoria para el Huesca por nueve puntos de diferencia (74-83).
Según Antonio Pérez, entrenador del Leyma, el partido de hoy, que cierra la decimoséptima jornada de liga (20.00 horas), no solo será difícil por la importancia del rival, sino que el cansancio acumulado de ambos equipo podría condicionar el choque.
"Cierta fatiga hay. Son muchos partidos acumulados, entrenamientos y festivos, y quieras o no es difícil desconectar para volver a coger el ritmo. Será un partido muy complicado, pero llegamos con ganas de demostrar que podemos ganarle también a los grandes", comenta el técnico ferrolano.
Lo más importante para Antonio Pérez de cara al duelo de esta tarde es intentar que su equipo no pierda "su personalidad". En el Palacio de los Deportes de Huesca se enfrenta el equipo que más puntos anota por partido, el local, contra el que menos recibe, el Leyma. Por eso, el coruñés tiene claro que el ritmo del partido lo impondrá el más ofensivo, y el trabajo de sus pupilos deberá ser defender sin fisuras y forzar posesiones largas del rival para intentar neutralizar su soltura en ataque. Los pívots norteamericanos Andrews y Johnson y el español Javier Salsón, con más de 16 puntos de media por partido, serán los principales objetivos del Leyma a la hora de defender.
Aunque el Huesca ha demostrado que está por encima de las individualidades y que es un equipo sólido que domina con poderío la categoría, ya que fue diseñado para ello. Su objetivo es ascender y con un balance de 11 victorias y 4 derrotas ya se ha asegurado un puesto en la segunda fase.
El Leyma no se queda atrás, aunque el principal objetivo de los herculinos era mantener la categoría, algo que deberán replantearse si pasan a la fase de ascenso. Con una victoria en tierras aragonesas se asegurarían el pase, a la vez que alcanzarían al Huesca en la primera posición de la tabla.
Si bien el equipo oscense se ha mostrado intratable en casa, el balance de los últimos partidos favorece a los coruñeses, que de los últimos seis enfrentamientos sólo han perdido uno, ante el Iruña Navarra. Sin embargo, tres de las cuatro derrotas que acumula el líder en esta temporada llegaron en la recta final del año. En sus últimos seis partidos sólo ha ganado tres, ya que perdió ante Navarra, L'Hospitalet y Andorra. Por eso, este choque promete algo más que espectáculo.