M. CARRO | A CORUÑA
Dos tantos de Rubén Rivera permitieron ayer al Montañeros remontar su encuentro ante el Guijuelo en el campo de Elviña. El equipo de José Ramón, que empezó perdiendo con un gol muy tempranero de los salamantinos, logró darle la vuelta al marcador y dejar en casa tres puntos importantes que permiten a los coruñeses consolidarse en la zona alta de la tabla.
Un partido que cerró una primera vuelta sobresaliente para el Montañeros. Está séptimo, con 28 puntos, a siete puntos de los puestos de ascenso y diez por encima del descenso. Además, cuenta con un partido menos, el que la nieve obligó a suspender ante la Cultural Leonesa la pasada jornada.
El triunfo de ayer fue de esos que se denominan muy trabajados frente a un Guijuelo que no lo puso nada fácil. Los salamantinos se adelantaron muy pronto cuando a los tres minutos, el lateral Víctor Pereira se inventaba un centro-chut que se envenenó hacía la meta defendida Diego, que no acertó a despejar correctamente.
Un gol que espoleó a los coruñeses. Bastaron cinco minutos y una excelente combinación para que el Montañeros pusiese las tablas en el marcador. Un robo de balón de Moisés Pereiro en el centro del campo, que le sirvió a Iago para buscar la espalda de la zaga y dejar a Rubén Rivera solo ante el guardameta rival. Ahí, el delantero coruñés definió a la perfección y batió por bajo a Montero para cerrar una jugada muy bien trabajada.
El tanto del Montañeros no lo acusó el Guijuelo que siguió mostrándose muy serio sobre todo en labores de contención. El trabajo en parcela defensiva de los visitantes hizo que los jugadores del Montañeros no estuviesen muy cómodos arriba, y hombres como Niche, Iago o Rivera no gozaron de muchas opciones en ataque.
Con el empate se llegó a un descanso en el que José Ramón buscó cambiar la colocación de sus piezas sobre la hierba sintética de Elviña para desarticular el entramado defensivo del Guijuelo. Iago retrasó su posición para encargarse de subir el balón y conectar así con la gente más adelantada.
El cambio de posición surtió efecto y permitió a los coruñeses gozar de algunas ocasiones. Primero en una oportunidad de Herbert, a pase de Iago, que se fue muy cerca del palo. Minutos después sí dio sus frutos. Un pase de Herbert hacia Rubén Rivera que el delantero aprovechó para regatear al guardameta y enviar la pelota al fondo de la red. Un tanto importante que servía para voltear el marcador y certificar así un triunfo que mantiene a los de José Ramón en la parte alta de la tabla clasificatoria.