J. M. M. | OVIEDO
Dicen sus más cercanos que el triunfo ante el checo Berdych en el primer partido de la final de la Copa Davis otorgó a Rafa Nadal la confianza que le faltaba para volver a ser el número uno del mundo. Y en Abu Dhabi, un torneo que no otorga puntos para la clasificación de la ATP pero sí llena los bolsillos de los jugadores, Rafa no sólo ganó un cuarto de millón de dólares sino su primer torneo de los últimos ocho meses, desde que a primeros de mayo se imponía en el Foro de Roma y desde que sus maltrechas rodillas le impusieran un obligado descanso tras caer ante el sueco Robin Soderling en los dieciseisavos de Roland Garros.
El torneo de exhibición de Abu Dhabi, en el que Nadal cerraba la herida de París ya que en la final superaba precisamente a Soderling, marca el inicio de una temporada tenística que tiene desde hoy tres citas ya con puntos en juego: los Master 250 de Brisbane (Australia), Chennai (India) y Doha (Qatar); siendo este último el elegido por el balear para hacer su presentación y en el que sólo defiende 45 puntos pues el pasado año caía en cuartos ante el francés Monfils.
El italiano Simone Bolelli, número 93 de la ATP, será el primer rival oficial de 2010 de un Nadal que tras Doha se saltará los torneos de Sydney y Auckland antes de afrontar su primera gran cita de la temporada: el Open de Australia que comenzará el día 18 y en el que defiende el título y los 2.000 puntos ganados el pasado año al superar a Roger Federer en la final.
El de Melbourne será el primer gran examen de un cuatrimestre realmente duro para Nadal, pues entre enero y abril defenderá nada menos que 7.025 de los 9.205 puntos que sumó la pasada campaña. En este período sentirá de nuevo el empuje de los Djokovic, Murray y Del Potro, a quienes una victoria en el primer Grand Slam del año les valdría para desbancar al español de la segunda plaza de la ATP.
En cualquier caso, Nadal afronta una nueva temporada habiéndose recuperado física y psicológicamente de los problemas habidos a medidos del pasado año y sintiéndose de nuevo un ganador. Pero no será él el único español que se jugará un buen puñado de puntos en Melbourne, pues Fernando Verdasco (noveno de la ATP) defiende los 720 de su semifinal del pasado año, ronda en la que caía precisamente ante Nadal. Con muchos rivales cerca como los franceses Tsonga y Monfils, el chileno González o el checo Stepanek, una eliminación temprana supondría al madrileño verse fuera del top ten.