RUBÉN DARÍO RODRÍGUEZ | A CORUÑA
El Deportivo no ha podido contar en los cinco partidos oficiales del último mes con dos delanteros para formar la convocatoria. La preocupación que Lotina siente por la escasez de cañoneros llegó al límite tras la lesión muscular que obligó a Riki a salir del campo en Valencia. "No tenemos ni un delantero más ni alguien que se le parezca", se resignaba el técnico, conocedor de que para este mes, ninguno de sus atacantes, salvo Adrián, estará en las condiciones físicas que exige un partido.
Porque si Riki cayó en combate esta semana y está descartado para jugar contra Osasuna, Lassad aún no estará en el frente este domingo. Mista tampoco. Y Bodipo también lo tiene difícil. El doctor Ramón Barral confirma el pronóstico tan poco esperanzador: "Por Riki hay que esperar a las pruebas de mañana (por hoy). Creemos que podría tener una lesión pequeña pero no nos atrevemos a asegurar nada. Alrededor de la pelvis hay veintidós músculos y él ha tenido antes problemas en uno y ahora los tiene en otro", explica el médico minutos después de hablar con Riki en el aeropuerto de Valencia.
Hoy, el madrileño pasará por consulta. En diciembre no jugó y en enero sólo algo en Zaragoza y en en Valencia. Se ha tenido que acostumbrar a trabajar en solitario. Como Lassad, también ausente durante todo el mes pasado aunque por más tiempo, ya que no completó el partido de Santander a finales de noviembre, cuando volvió a sufrir molestias en los isquiotibiales.
El franco-tunecino viajó con el equipo a La Oliva, donde se entrenó al margen e intervino progresivamente con el grupo. Barral también frena su reaparición: "Aún no está. Aunque parece que ya puede entrenar como los demás sigue necesitando trabajo aparte. A ver la semana que viene".
Mista tiene descanso médico porque se le han reproducido los problemas de pubis y Bodipo, tratamiento especial debido a unos dolores en la rodilla . Con este panorama, Lotina medita qué hacer para los próximos partidos. Hoy coincidirá con Tito Ramallo, técnico del Fabril, en Abegondo. "Cualquier jugador nuestro puede echar una mano en momentos puntuales a la primera plantilla", se ofrecía Tito sin haber explicado aún a Lotina (lo hará hoy) las aptitudes de sus atacantes. El técnico de la cantera tiene a Hugo, Joshua y David Añón. "Todavía les falta mucho camino, tienen cosas que pulir", advertía.