AGENCIAS | MADRID
España, actual campeona, es el rival a batir en el Campeonato de Europa de Fútbol Sala que se disputará en Hungría desde hoy hasta el 30 de enero, donde las selecciones de Italia y Rusia se presentan como sus principales obstáculos para lograr la quinta corona europea, tercera consecutiva.
El equipo español, campeón en 1996, 2001 y 2005, defenderá en Hungría el título que logró en Portugal en 2007, el cuarto de su historia.
El combinado nacional comenzará su lucha por la conquista del título ante la debutante Bielorrusia en Debrecen, mañana a las 18.00 horas. La otra selección encuadrada en este grupo D es Portugal, que buscará venganza frente a los hombres de José Venancio López.
En las semifinales de Oporto 2007, Portugal ganaba por 2-0 a España a falta de cinco minutos y terminó perdiendo en la tanda de penaltis. Por ello, el equipo luso se presenta como la primera traba para España en una cita tocada por importantes ausencias.
Kike Boned, Daniel Ibañes, Jordi Torras, Álvaro Aparicio y Fernandao Maciel no llegan a Hungría en plenitud de sus facultades, pero el técnico español confía en recuperarlos en el transcurso del campeonato.
Peor suerte han corrido otras selecciones, que han perdido a algunos de sus referentes antes de iniciarse la competición. Tal es el caso de dos de los favoritos, Italia y Rusia. El defensa ruso Dmitri Prudnikov, por una lesión de tobillo, y el italiano Edgar Bertoni, quien sufrió un desgarro en el gemelo derecho en el entrenamiento del pasado sábado, se han quedado fuera.
Los primeros rivales de España también tienen problemas. Portugal afrontará el campeonato sin su mejor hombre, Ricardinho, por lesión. Bielorrusia no dispondrá de su mejor jugador Vadim Lushkovski, ni con los veteranos Ilya Gorin y Aleksei Yuraga, además del delantero Vladimir Zhdanovich.