XOSÉ MANUEL MALLO | A CORUÑA
Cuando venza el mes de enero el Deportivo habrá disputado nueve partidos de competición oficial en menos de veintisiete días. Sale a partido cada tres días. Parece mucho. Algunos futbolistas lo han pagado en forma de lesión; otros aguantan y hay más que siguen con hambre de fútbol. Eduardo Domínguez, el responsable de la preparación física del equipo, dice que una carga de encuentros ya la habían previsto y que no se puede hablar de "saturación", que no existe tanta como "para que no se puedan preparar y afrontar los partidos con garantías", asegura.
El esfuerzo que está haciendo todo el equipo se nota, aunque Domínguez dice que en determinados jugadores es más natural, casos de Juan Rodríguez y Filipe, ya que "no han podido rotar, pero ambos tienen una gran capacidad física, tanto de rendimiento como de recuperación", explica. El malagueño forma parte de ese grupo de futbolistas que no se queja: "El esfuerzo físico es un aspecto importante para nuestro equipo y es posible que se acumule cierto cansancio, pero la ilusión por jugar y competir puede más que el deseo de descansar".
Juan Rodríguez se perderá el partido del próximo sábado frente al Athletic por acumulación de amonestaciones, pero él hubiese preferido seguir. "No necesito descansar, pero al estar con cuatro tarjetas en algún partido tenía que caer la quinta", comentó. A esa ilusión de la que hablaba el andaluz hizo referencia también Eduardo Domínguez: "Al jugador le gusta competir y hay muchos futbolistas ilusionados que estaban esperando a que llegase este mes porque no tenían muchos minutos en la Liga y que ahora sí los tienen, y no pueden estar cansados aunque estén jugando de forma continua".
Tan continua que mañana tendrán que afrontar otro encuentro, los cuartos de la Copa contra el Sevilla, sin apenas tiempo para recuperarse del choque del domingo. Ahí está la clave. "La temporada nos ha exigido físicamente y ahora tenemos que recuperar fuerzas porque estamos un poco justos", comenta Manuel Pablo, el capitán. Ahí está la clave, en "buscar la forma de refrescar al equipo y recuperar a la gente para que el míster pueda elaborar un equipo que pueda mantener un ritmo de juego muy alto", dice Domínguez.
El preparador físico se refirió también a la importancia del resultado en el reflejo del cansancio: "En Mallorca recibimos dos goles en poco tiempo de forma que la respuesta no es igual a que si tienes opciones de ir a por el partido. Sin embargo, contra el Valencia tras el descanso el equipo tuvo una reacción importante en el segundo tiempo tanto de juego como de intensidad", explica Eduardo Domínguez para dar un ejemplo claro de la forma en que influyen los goles y la situación del marcador. Si hay opciones, la ilusión puede más.