MIGUEL LUENGO | MELBOURNE (AUSTRALIA)
Rafa Nadal y Feliciano López dieron un paso más en el Abierto de Australia y se situaron en dieciseisavos de final con victorias ante el eslovaco Lukas Lacko y el alemán Rainer Schuettler, pero María José Martínez cayó ante la china Jie Zheng.
Nadal superó sin problemas a Lukas Lacko, 75 del mundo, y con una victoria por un triple 6-2 sumó su novena victoria consecutiva en el Abierto de Australia desde que perdiera en las semifinales del 2008 contra el francés Jo-Wilfried Tsonga.
Su frase "hoy he mandado", resumió lo que dio de sí el partido, porque el de Manacor no quiso sorpresas, y con un juego muy seguro desde el fondo se colocó rápidamente con 5-0. Esa brecha abierta de forma fulgurante marcó ya el desarrollo del encuentro ante un rival, de 22 años, que hasta su victoria sobre el argentino Leonardo Mayer del lunes no había ganado un encuentro en el Grand Slam.
Sin demasiada oposición, Nadal no cedió, mientras que Lacko se vio desbordado y acabó con 53 errores no forzados y perdiendo su saque en siete ocasiones. La diferencia de nivel se hizo patente desde el primer momento, y parecía incluso que Nadal aprovechaba la ocasión para ensayar jugadas y golpes. En una hora y 53 minutos, el español solventó el partido.
Ahora tendrá Nadal la piedra de toque que verifique si su juego está al nivel que él se exige, pues le sale al paso el alemán Phillip Kohlschreiber, 27 favorito, que derrotó al australiano Wayne Odesnik, por 6-4, 3-6, 6-3 y 6-2, y a quien ha vencido en las cuatro ocasiones en las que se han medido y una de ellas en Melbourne Park, en la segunda ronda de 2007.
Para Feliciano López la cuestión era recordar que su balance es muy positivo ante el alemán Rainer Schuettler, 107 del mundo y finalista en 2003, al que superó por 6-3, 2-6, 6-3 y 6-2. Curiosamente Feliciano y Schuettler forman pareja de dobles en este torneo, porque al toledano y Fernando Verdasco, habitual formación, se les olvidó apuntarse.
Pero lo mismo que Schuettler se le da muy bien, el estadounidense Andy Roddick, su próximo rival, es su bestia negra, pues ha perdido contra él las cinco ocasiones que se han medido, siendo la final de Dubai de 2008 en la que más cerca estuvo, al ceder por 6-7 (8), 6-4 y 6-2.
Roddick se impuso al brasileño Thomaz Bellucci por 6-3, 6-4 y 6-4, pero posiblemente sea sancionado por "obscenidad audible", tras increpar al juez de silla Fergus Murphy. El incidente se produjo en la primera bola de partido cuando Bellucci pidió el ojo de halcón después de que le hubieran cantado el bote fuera. La máquina demostró que había sido bueno y Murphy concedió el punto al brasileño, y Roddick explotó al argumentar que podía haber intentado ir a la bola.
En el cuadro femenino, María José Martínez, empezó dominando con un tenis suelto, agresivo y con imaginación, pero cayó eliminada ante la china Jie Zheng, por 2-6, 6-2 y 6-3. Esta derrota deja a la canaria Carla Suárez, que jugará hoy contra la alemana Andrea Petkovic, como única española en torneo.
Martínez controló el partido el primer set, con buenas voleas y constantes cambios de ritmo, pero en los comienzos del segundo cedió su saque de entrada y propició que Zheng entrara en el partido. Falta de resto y sin funcionarle apenas la derecha, quedó a merced de Zheng.
En el doble, la de Yecla y Nuria Llagostera pasaron a segunda ronda tras deshacerse de Dokic y Kvitova por 7-5 y 6-0.