FRANCISCO ÁVILA | BARCELONA
La continuidad de Pep Guardiola (Santpedor, 1971) como entrenador del Barça supone el punto final a uno de los asuntos que más preocupaba últimamente al barcelonismo: la posibilidad de no garantizarse la continuidad del arquitecto de los éxitos del equipo. "En ningún sitio estaré como aquí", dijo el técnico del Barça. Y eso que parecía que Guardiola estaba entre la espada y la pared. Se hablaba de que el técnico no quería interferir en el proceso electoral, que se abrirá próximamente, pero ayer Pep desveló que su decisión la ha tomado con independencia de quién sea el futuro presidente. Laporta y Guardiola han apalabrado la continuidad del técnico, pero el contrato lo firmará el próximo presidente del club, quien se haga cargo de la entidad a partir del 1 de julio, el primer día del club sin Laporta como máximo dirigente del Barça.
Guardiola seguirá siendo el entrenador del Barcelona la próxima temporada, después de que el presidente del club catalán, Joan Laporta; el director deportivo, Txiki Begiristain, y el propio técnico lo anunciaran ayer en rueda de prensa. "Estamos aquí para anunciar que Guardiola será el entrenador del primer equipo del Barça la próxima temporada", declaró Laporta nada más comparecer ante los medios de comunicación. El presidente desveló que se reunió el martes por la tarde con el técnico azulgrana, quien le comunicó "su compromiso" de seguir al frente del equipo "al menos una temporada más".
La firma, tras las elecciones
Sin embargo, el nuevo contrato de Guardiola se elaborará y redactará después de las elecciones a la presidencia del club, que se celebrarán la próxima primavera. "El nuevo presidente del Barça y Pep acordarán los términos y condiciones del mismo", confirmó el propio Laporta, quien cree que la futura renovación del técnico debe considerarse como "un título más" para la entidad. Guardiola, que las últimas semanas había reiterado su deseo de no negociar su renovación en mitad de la temporada, ha reconocido que la eliminación en la Copa del Rey y el hecho de que su futuro estuviese monopolizando la actualidad azulgrana ha precipitado la decisión de anunciar su continuidad. "No quería tener la sensación de que estoy aquí por lo que hemos hecho sino por lo que puedo hacer en un futuro, por eso quería esperar. Pero la situación se había vuelto muy incómoda para todos, y como yo me veía con fuerzas de seguir, por eso lo hemos hecho ahora", explicó el preparador culé.
El club quería arrancar de Guardiola "un compromiso por años", según dijo Begiristain, pero el de Santpedor no quería comprometerse más allá de la próxima campaña. "En este sentido, entendemos perfectamente su voluntad", ha añadido el secretario técnico. No obstante, el técnico catalán no descarta negociar con el próximo presidente del Barça una contrato que le ligue a la entidad más allá del 30 de junio de 2011, aunque ha dejado claro que no es partidario de firmar contratos largos: "Lo hablaremos en su momento. Ahora no creo que sea importante". Lo que sí que quiso dejar claro Guardiola es que en ningún momento se había planteado marcharse del club.